martes, 12 de febrero de 2013

Outburst de GR Ori

(Localización de GR Ori, mag 22.8V. Robertson et al., AJ, 119: 2000)

Gracias a un mensaje de Alfredo González-Herrera en la lista de Destellos tuve noticia anoche de la confirmación de un estallido de la antigua sospechosa de ser nova GR Orionis (Nova Orionis 1916). Aunque es probable que todos los interesados ya tengan noticia del evento, he creído oportuno informar del mismo por si a algún lector del blog le interesa colaborar en este interesante proyecto.

La AAVSO ha lanzado un Special Notice (#334) en el que pide más observaciones de la estrella, especialmente si se trata de un seguimiento durante varias horas en la misma noche. El primer reporte del outburst fue dado por Rod Stubbings desde Australia (mag 13.0), siendo confirmado posteriormente por Stephen Hovell desde Nueva Zelanda (idéntica magnitud). Mike Simonsen (coordinador de la CVNet, la red de observadores de variables cataclísmicas de la AAVSO) informa de que posiblemente se trate de una variable de tipo WZ Sge. El outburst se estima en casi 10 magnitudes dado que la estrella progenitora parece ser de la magnitud 22.8V.


Recorte de la publicación del descubrimiento de la Nova Ori 1916 por H. Thiele.
(C) Astronomische Nachrichten, AN

Sería muy interesante poder obtener medidas desde España, especialmente si es con filtro V. Si no es así, se recuerda que es posible obtener imágenes sin filtrar (CV). Es muy importante obtener medidas para poder determinar la verdadera naturaleza del evento.

Las primeras medidas de las que tengo noticias obtenidas desde España confirman totalmente el outburst. Francisco Soldán ha estimado una magnitud de 13.08CV y José Ripero la ha observado visualmente en 12.8.

Se puede localizar en las siguientes coordenadas: AR: 05 21 34.98 / Dec: +01 10 10.2.

Adjunto carta de la AAVSO. Se recomienda visitar su gestor de cartas para configurar la que nos interesa (visual, CCD, resolución, tabla de valores fotométricos, etc.).



domingo, 3 de febrero de 2013

Observatorio cerrado... temporalmente


Puede ser que a algún lector de La Décima Esfera le haya sorprendido el silencio de las últimas semanas, máxime cuando la actividad del último año ha sido frenética. Efectivamente, desde que tengo el observatorio he observado más que nunca. Pero...

Hace dos meses tuve un percance. De esos que te hacen quedar como tonto. Aquella noche de primeros de noviembre fue fatídica. Estaba sacando supernovas como loco cuando en un goto no me percaté de que el parasol del telescopio iba a dar contra una de las paredes del observatorio (cosas de los observatorios pequeñitos). Cuando rozó contra la pared pasó lo que tenía que pasar: los motores de la montura seguían en marcha intentando mover el equipo pero, claro, no podía. Para más inri, en un ataque de desesperación intenté quitar el dichoso parasol sobre la marcha... con lo que fastidié todavía más el asunto.

A partir de esa noche seguí observando a duras penas unas cuantas sesiones más. Pero era evidente que la montura no iba fina. Aunque podía autoguiar sin problemas, los gotos dejaban mucho que desear. Hice varias puestas en estación por si era el problema pero no, tendría que ser algo más gordo.

A primeros de diciembre, tras varios temporales de viento y lluvia (pero de los buenos) percibí algo de condensación dentro del observatorio. Tanto que decidí desmontar el equipo y poner cuatro rejillas de ventilación para evitar el problema anteriormente descrito. Mano de santo, desde entonces se ha reducido tanto que prácticamente puedo decir que el problema no existe.


Sólo me quedaba volver a montar el equipo, hacer un escrupuloso nivelado y puesta en estación y comprobar si mis temores se confirmaban. En esas llegó un temporal en forma de ciclogénesis que me hizo temer por la seguridad del propio observatorio. La noche (y la tarde posterior) del 19 de enero será recordada por los terribles vientos que azotaron toda la Península, especialmente el oeste peninsular (en mi ciudad, Badajoz, causó verdaderos estragos). En mi estación meteorológica llegué a anotar vientos de 126 km/h (los datos oficiales de la AEMET fueron de 111 km/h a las 15 h. de ese mismo día). Afortunadamente el observatorio resistió el envite sin inmutarse, toda una prueba de fuego.


Anoche subí a intentar lo imposible. Aproveché para hacer una buena limpieza al observatorio. Monté el equipo, realicé la más escrupulosa puesta en estación que se pueda hacer y... es evidente que el problema sigue ahí. Los gotos me quedan siempre a 8/10º del objeto indicado. Podría trabajar usando la función "Precise goto" de la montura, pero se convertiría en un suplicio, más cuando se ha comportado siempre tan bien.

Me apetecía contaros mis penas para que comprendáis los motivos de esta ausencia de trabajos astronómicos que tanto me gustan y me llenan la vida. Ahora queda la duda: ¿servicio técnico? ¿Comprar montura nueva? En esas estoy.

Afortunadamente trabajo astronómico no me falta. Con mis compañeros Rafa Benavides y Antonio Agudo estoy inmerso en una nueva fase de nuestro proyecto común, investigo la figura de un astrónomo extremeño totalmente desconocido para mí (que está resultando verdaderamente apasionante) y, en fin, más proyectos que me hacen seguir en la picota a pesar de que, para qué lo vamos a negar, ando un tanto depre por los problemas con el equipo. Y es que, ante nada, soy un observador, el trabajo de despacho me gusta pero... no es lo mismo. Esperemos que sea por poco tiempo. Seguiré actualizando el blog de forma periódica con mis historias. Nos seguiremos viendo por aquí...

Mientras tanto, en este tiempo de espera, me apetece dejaros este vídeo de uno de mis grupos de cabecera, The Smiths. La verdad es que la maravillosa letra de Morrissey encaja bastante bien con mis sentimientos actuales. Disfrutadla.