sábado, 17 de agosto de 2013

Más observaciones de anoche

Aunque la noche no era, como dije, nada del otro mundo, tras sacar la Nova Delphini 2013 me animé y estuve intentando sacar otras dos novas, pero en esta caso en M31. Tras las positiva experiencia del otro día, vi dos que creía que podía capturar y me lancé a ello. Interesante este trabajo, sobre todo teniendo en cuenta que no tenían imágenes previas salvo las del descubrimiento de los amigos japoneses, que en esto son unos linces.

La primera fue la Nova M31 2013-08c, descubierta por el incansable Koichi Itagaki el pasado día 13. Mi medida fotométrica coincide plenamente con la obtenida por él. Se ve parte de uno de los brazos de nuestra vecina galaxia espiral. Necesité 20 minutos de exposición para verla claramente y poder obtener una medida con garantías. Muy contento por haber podido medir una nova de otra galaxia en una mala noche y en magnitud cercana a la 18ª.


La segunda fue la Nova M31 2013-08d, más brillante por lo que me conformé con 10 minutos de integración. Aunque tenía señal suficiente para medirla quizá le hubieran venido bien algunos minutos más. Fue descubierta el 14 de agosto también desde Japón por Koichi Nishiyama y Fujio Kabashima.


Y dado que la cosa se presentaba bien, me centré en sacar la supernova que apareció en la galaxia IC1296, pegadita a la famosa nebulosa planetaria M57: SN2013ev. Rafael Benavides tiene una historia muy curiosa que contar sobre esta supernova dado que por poco no se apunta el descubrimiento él. Fue descubierta por los compañeros italianos del ISSP  F. Ciabattari, E. Mazzoni y G. Petroni, además de por Manfred Kliemke de forma independiente el pasado 11 de agosto. Se trata de una supernova complicada de medir a la resolución a la que yo trabajo: el valor obtenido debe estar algo contaminado por uno de los brazos de la galaxia.


Todas las medidas (y las imágenes) ya han sido publicadas por David Bishop en su fantástica página web.

Debo añadir que todas estas medidas han sido obtenidas trabajando en remoto. Y me ha parecido descubrir que, además de la comodidad, esto ofrece dos ventajas inesperadas: las imágenes son más oscuras al poder trabajar con la pantalla del ordenador bajada (evitando, de esta manera, reflejos en la lente correctora del telescopio) y, además, el autoguiado funciona mejor dado que estar sentado al lado del equipo debe introducir vibraciones que se dejan notar en los resultados. Por el momento estoy muy contento trabajando de esta forma. Esperemos que siga así por mucho tiempo.

1 comentario:

Rafa dijo...

Estoy cada vez más impresionado con los resultados que obtienes, son insuperables. Hay que tener en cuenta que están sacados desde plena ciudad y me parece realmente impresionante llegar a esas magnitudes desde allí con un 8".

Mi más sincera enhorabuena. Estoy seguro que esto no ha hecho más que empezar y que nos dejarás con la boca abierta en multitud de ocasiones.

Saludos