domingo, 26 de mayo de 2013

De entre los muertos...


5 meses, 23 días y unas pocas horas...

Ese es el tiempo que hacía que no observaba desde mi, casi todavía, flamante observatorio.

Demasiado para un yonki de las estrellas como yo. Nunca he estado tanto tiempo sin poder llevar a cabo esta pasión desenfrenada por la observación astronómica.

Pero hoy... hoy será un día para recordar.

Los lectores más asiduos de La Décima Esfera sabrán que desde diciembre mi montura ha estado en la UVI. Tuve un percance imperdonable por ella (mea culpa) y desde entonces había dejado de hacer bien su trabajo. No había manera de que el apuntado fuera correcto. Le decías que se fuera a Vega y acababa a 4º de ella. La puesta en estación era literalmente imposible.

Se cruzó en mi camino un excelente astrónomo cordobés, Jesús R. Sánchez, y se ofreció a echarme un cable. Eso ocurrió en el mes de febrero. Le hizo una buena puesta a punto y actualizó el firmware. Le funcionó. Cuando la recibí de nuevo en casa se nos presentaron una cadena de frentes atlánticos que me impidieron probarla como merecía de forma inmediata. Así que tres semanas después lo intenté. Pero algo ocurría. Las cosas seguían más o menos igual.

Tras comentárselo de nuevo a Jesús me pidió que se la enviara de nuevo. Ya era una cuestión personal. Con su buen hacer y amplios conocimientos (no por algo es el mejor fotógrafo de atmósferas planetarias de este país y uno de los más destacados del mundo) miró todos y cada uno de los componentes de la montura, evaluó su software... y llegó a la conclusión de que el problema residía en el almacenaje de los datos en la montura. Cambió la pila de la susodicha y me escribió emocionado hace unos días diciendo que la montura clavaba en el centro del ocular todo lo que le pedía. Os podéis imaginar nuestra alegría.

Una vez en casa la probé hace unos días pero, en uno de esos guiños inesperados de la fatalidad, no me funcionó bien. ¿Cómo era posible? Repasé mil veces mentalmente todo el proceso. Tras consultarlo con Jesús, sólo cabían dos posibilidades razonables: un problema de alimentación eléctrica o que había que probar reseteando la montura para partir de cero.

Y hoy, hace unos minutos, era el día de la prueba definitiva. Cambié la alargadera que venía usando desde hace años y, antes de iniciar la puesta en estación, reseteé la montura. ¡¡Y funciona con la precisión que siempre tuvo!! De un lado a otro del cielo y clavando todo en el centro de ocular (un ocular reticualado de 12,5 mm a f/10, que no es moco de pavo). Mi querida CGEM de Celestron siempre me funcionó tan bien que por eso mostré tanto interés en intentar recuperarla.

Y como de entre los muertos ha resucitado mejor que nunca.

Evidentemente, todo esto es obra de Jesús R. Sánchez. Mi más sincero agradecimiento hacia sus desvelos y profesionalidad. Quedo en deuda con él, por mucho tiempo. Recomiendo a todos los astrónomos que quieran información sobre la calidad óptica de instrumentos astronómicos, sobre el funcionamiento y rendimiento de equipos diversos (sus revisiones de equipos publicadas en AstronomíA son de gran interés, por supuesto), así como adquirir telescopios, monturas, accesorios... que no duden en visitar la web del negocio que regenta, la fantástica tienda Enfoque Astronómico. La calidad, la profesionalidad y la excelente atención están garantizadas.


¡Gracias Jesús!

Igualmente quiero agradecer a a todos los que en estos meses me han ayudado y orientado: Patricio Domínguez (posiblemente la persona que más sabe sobre monturas de Celestron en España), Miguel Rodríguez, Antonio Agudo, Gabino Muriel y, por supuesto, Rafa Benavides que, además de ayudarme y orientarme, ha sabido animarme con paciencia y verdadera amistad. Muchas gracias de verdad.

Dentro de unos días habrá que retomar ciertos trabajos astronómicos que llevan pendiente casi seis meses... ¡qué bien suena eso!

6 comentarios:

Rafa dijo...

¡¡Me alegro mucho!!! ¡¡¡Eso es un notición de los que se recuerdan para siempre!!!! ¡¡¡qué bien te lo vas a pasar las próximas noches despejadas!!!

Está claro que Jesús hizo un buen trabajo, como siempre, y todo ha vuelto a la normalidad. ¡¡Genial!!

Y nada de gracias, es un placer después de todo lo que has padecido verte de nuevo tan feliz.

Ahora lo que queremos es ver otra vez tus trabajos y observaciones!!!

Un abrazo

Miguel Rodríguez dijo...

Enhorabuena, ya estaba mosca pensando cómo te había ido. Ahora a volver a darle caña...

Un abrazo

Antonio Agudo dijo...

Me alegro muchísimo Juan-Luis!!!
Ha merecido la pena darle otra oportunidad a esa montura que tantas buenas noches te ha deparado.
Cinco meses han pasado volando y ahora la tienes lista en el mejor momento del año. Así que a seguir sacandole todo el jugo como tú bien sabes.
Reitero mi alegría. Un fuerte abrazo.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Rafa, Miguel y Antonio... muchas gracias de verdad, sé que os alegráis por mí. Las sensaciones de anoche eran de esas que ocurren muy de vez en cuando. Espero desquitarme a partir de esta semana poniéndome morado de observar y observar.

Por cierto, que os adelanto que vendrán muchos cambios en el observatorio en breve, ya os contaré.

Saludos y gracias.

José Mª Fernández dijo...

Me alegro mucho por tí, todos sabemos lo que amamos a nuestros equipos que tantas satisfacciones nos dan sin nada a cambio. Siempre dispuestos a mirar donde le digamos, que saque las fotos por nosotros que le mandemos. En fín que se le acaba cogiendo cariño a un aparato sin corazón alguno pero que nos insufla el nuestro de alegrias y emociones cuando ponemos nuestro ojo tras el ocular o la ccd en el portaocular.

Edgardo Rubén Masa Martín dijo...

Pues nada, que reitero todo lo dicho por las compañeros: Me alegro un montón macho!!!!!!
Ale, a darle caña a ese observatorio.
Un abrazo
Edgar