sábado, 10 de marzo de 2012

Nuevo observatorio en Extremadura, ¡el mío!

Llevo unos días muy callado. Y es que no me falta el trabajo. Además de los quehaceres domésticos propios, así como los profesionales, he añadido una nueva ocupación en mi cada vez más escaso tiempo libre... Y es que pocos días antes de mi cumpleaños se pudo cumplir mi sueño de tener un observatorio permanente en mi lugar de residencia. ¡¡Mi propio observatorio!!

El flamante nuevo observatorio

Han sido dos años de largas deliberaciones. Unos días me levantaba pensando que merecía la pena, otros que no. Y es que era para pensárselo. Vivir en una ciudad de 150.000 habitantes (a los que habría que sumar otros 100.000 más en un radio de unos 50 km) y en un edificio de cinco alturas no favorece demasiado disponer de un observatorio astronómico. Contaminación lumínica, luces directas, turbulencias de todo tipo... Y eso sin contar los problemas técnicos y de espacio.

Vista del horizonte noreste desde el observatorio. Me gustaba más
la que tenía en mi pueblo... pero es lo que hay.

No obstante, hubo algo que me decidió, definitivamente, a dar el paso. La cuestión quedó reducida a una simple relación matemática: a finales de febrero mi última observación astronómica había sido en octubre. ¡¡Más de cuatro meses sin observar!! Y es que poder observar tan sólo cuando me desplazo al pueblo es un serio problema (la de veces que me ha ocurrido eso de tener todo planificado para un fin de semana perfecto, en lo astronómico, y cuando llega el ansiado momento descubrir horrorizado que está lloviendo, que se va a nublar, que estoy agotado, que...).

Di por buenos los sabios consejos de algunos amigos: el mejor sitio de observación es el que te permite observar con la mayor frecuencia posible. Algunos pueden poner reparos a esta idea, pero en mi caso me valió para tomar la decisión. Según pasaban los años mis frustración había ido en aumento y he llegado, en muchas ocasiones, a dudar si merecía la pena seguir dedicando tanto tiempo a esto si, por ejemplo, durante el año 2011 sólo había podido observar un par de decenas de noches. Así que por fin lo vi claro: prefiero tener un cielo malo a no tenerlo. Así de sencillo.

Y, al menos, tengo una ventaja. Dispongo de una ventana de observación privilegiada. 360º de horizonte ininterrumpido.

Por fin me armé de valor. Pedí permiso a la comunidad de propietarios del edificio que, amablemente, accedieron (¡¡muchas gracias, vecinos!!) a la construcción de una pequeña caseta que está situada justo encima de mi vivienda (si molesto a alguien es a mí mismo, lo cual no deja de ser una ventaja).

Luego vino decidir el diseño y el tamaño. Y menudo jaleo. Quería utilizar una plataforma de hormigón que ya existía en la azotea, un cuadrado de poco más de 1,5 m en cada lado (de esa manera me ahorraba la necesidad de realizar obras, algo que me horrorizaba sólo con pensarlo). Así que el observatorio sería muy pequeño, diminuto más bien. Muchas noches me desvelé pensando que una vez construido descubriría con horror que o entraba el telescopio o entraba yo... También le tuve que dar muchas vueltas al tema del material con el que lo haría. Casi todo el mundo habla maravillas de la doble chapa sandwich. Así es el de Rafael Benavides en Posadas (Córdoba) y los de otros muchos observadores. Me decidí por ese material.

Y también tuve que pensar muy bien el sistema de cubierta. ¿Techo corredizo o puertas abatibles? Tras sopesar varios modelos, me decidí por lo más sencillo: dos hojas abatibles con pestillos interiores para poder cerrar con comodidad (y seguridad). En este punto quiero agradecer al ya mencionado Rafa Benavides (realmente mi observatorio es una réplica del de Posadas, pero en pequeño), pero también a Juan Antonio Henríquez Santana, Gabino Muriel, Carlos Fernández Rivero y a Jesús Rafael Sánchez, por sus consejos a la hora de planificar el diseño. Soy consciente de que el techo corredizo tiene más ventajas, pero me ofrecía algunos inconvenientes que no podía solventar. Así que, como he dicho, fui a lo cómodo.

El observatorio con el techo abierto. Todo listo para observar...

Se da el hecho, desgraciado hecho, de que el observatorio no podría ir anclado a ninguna de las paredes de la azotea dado que la plataforma de hormigón que podría usar se encontraba a varios metros de cualquier de ellas. Así que fue necesario pensar en unos listones que lo anclaran firmemente a una de las paredes.

La sujeción al suelo era igualmente complicada. No quería perforar ni taladrar el suelo de la azotea, así que debería ir anclado a la propia plataforma de hormigón. Unos codos con unos buenos tornillos de hormigón deberían ser suficientes. La verdad es que, una vez construida, he intentado mover la caseta para ver si hay holguras y, de esa manera, comprobar su firmeza; os puedo asegurar que haciendo mucha fuerza no se cimbrea nada en absoluto, así que esperemos que resista los fuertes vientos que, en ocasiones, "disfrutamos" por estas tierras.

Aunque parezca increíble, pedir presupuestos a la empresa del ramo resultó uno de los aspectos más complicados. De varias de ellas todavía estoy esperando respuesta (¿no había crisis?) y otras se pasaron varios pueblos con el presupuesto. Afortunadamente, al final di con una pequeña empresa que ofrecía justo lo que yo quería por lo que procedimos a concretar el pedido. Nunca olvidaré la cara que ponía el dueño de la empresa cuando le iba desgranando las características de la caseta que me tenía que construir. Ciertamente pensó en muchas ocasiones que estaba hablando con un pirado.

El montaje fue mucho más rápido de lo previsto. Los operarios se presentaron puntualmente un sábado a las 8 de la mañana y a las 11 estábamos tomando un café con el trabajo hecho. Todo fue bien y no surgieron contratiempos. Qué ilusión cada vez que se añadía un panel al observatorio e iba tomando forma. Poco a poco me lo iba creyendo, iba a a tener mi propio observatorio a unos escalones de mi vivienda.

 En plena faena. Los operarios se portaron de maravilla.

Luego vino la fase de empezar a montar el equipo. Dado el espacio reducido que iba a disponer, no había muchas dudas sobre dónde y cómo iba a colocar el telescopio, claro. Pero lo importante es que una vez montado pude descubrir aliviado que me cabía perfectamente, que podía poner en estación moviéndome alrededor suyo y que, encima, me quedaba un pequeño espacio para disponer de una mesita donde colocar el ordenador.

El observatorio está pintado con dióxido de titanio. Hablan maravillas de él de cara a la protección térmica y anticorrosiva. Esperemos que haga su cometido. El interior lo preferí dejar en color aluminio porque, me dijeron, repele mejor la condensación. Así que, además de la doble chapa sandwich, pusimos una hoja más de aluminio abrillantado. Y me gusta el resultado.

Dos imágenes del interior del observatorio
 

Las primeras noches las he dedicado a situar el equipo, afinar la puesta en estación todo lo posible (en teoría, gracias a la hibernación de la montura ya no tendré que volver a ponerla en estación durante mucho tiempo) y realizar las primeras pruebas. Y en esas llevo las últimas dos semanas.

El cielo ya lo conocía. Su calidad deja mucho que desear. Ya había observado desde esa plataforma de hormigón varias veces. Muchas noches hay unas turbulencias locales horrorosas y hacer astrometría de precisión es una labor titánica. Pero otras noches la cosa parece más estable y he conseguido medir pares, a foco primario, con una separación de algo menos de 2" de arco.

Os dejo la primera estrella doble que saqué desde mi flamante observatorio. No es nada del otro mundo pero tiene el valor testimonial de ser la primera observada desde "casa".

Primera prueba: la orbital STF1300. Haz click para verla más grande.
Toma única de 2 segundos sin darks.

Por si fuera poco, y siguiendo los consejos ofrecidos por mi buen amigo Gabino Muriel, de Cáceres, he realizado pruebas de control del telescopio en remoto. Para ello usé el software gratuito Team Viewer. Al lado del telescopio dejaba un ordenador portátil al que conectaba todo y yo lo controlaba desde el despacho de casa. No os niego que era una sensación rara (además del miedo que algo pueda ir mal arriba sin que yo lo sepa; una webcam enfocando al equipo puede ser una solución a medio plazo), pero a la vez increíble saber que estás cómodamente al calor de tu casa mientras ahí arriba se hace el trabajo. Sin duda es una posibilidad que hay que explorar con calma. Mientras tanto, seguiré subiendo, soy de los que gusta "sentir la noche" a pie de telescopio.

Otra vista más del observatorio. ¡Qué maravilla estar observando en 5 minutos!

Poco más os puedo decir. Solamente que estoy muy contento del resultado y que espero que sea la herramienta que permita disfrutar de muchas felices noches de observación sin la necesidad de tener que esperar a viajar al pueblo, de tener que transportar un cada vez más pesado equipo y, sobre todo, de tener que montar y desmontar cada vez que quería disfrutar de los cielos.

Extremadura dispone, desde hace unos días, de un nuevo observatorio astronómico. Corregidme, paisanos, si olvido alguno, pero creo recordar que actualmente hay siete observatorios amateur en nuestra querida tierra: el de José Luis Quiñones en Higuera la Real, los de Juan Miguel, José Antonio, Gabino y Luis Miguel en Cáceres y, por último, el OAG de Monfragüe de Miguel Ángel. ¿Me admitís en el club? Aquí tenéis un observatorio, el vuestro, ... pequeño... pero matón (espero ;-).

Y otra vista más...

No me puedo permitir terminar esta entrada sin añadir unas palabras más. Gracias, Guadalupe y Lucía, por este regalo. El sueño de cualquier astrónomo. Y vosotras lo habéis hecho realidad. Os quiero, pero eso ya lo sabéis... aunque nunca está de más decirlo otra vez, ¿verdad?

El observatorio en la maravillosa visión idealizada de mi querida hijita de 7 años

21 comentarios:

O.A.N.L. dijo...

Juan-Luis, Amigo mio...
Es todo un honor y un inmensisimo placer el poder felicitarte por ese santuario de las dobles que te has construido.
Te confieso que ya tenia ganas de que lo tuvises montado(seguro que tu tendrias mas ganas todavía).jajajaja
Llamalo intuición, pero en este mismo instante estaba visitando tu blog, para ver si habia alguna buena nueva...Y voy y me encuentro con esta sensacional noticia.
¡¡¡Que lo disfrutes compañero!!!

Un gran abrazo.

Nacho.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

¡¡Me gusta!! Me gusta eso de santuario de las dobles. Que así sea, hermano.

Gracias, sé que tu alegría es verdadera.

Abrazos.

Rafa dijo...

¡¡Enhorabuena por ese pedazo de observatorio!! La pinta es estupenda y ya veo que coge todo dentro.

Esa imagen de esa doble es estupenda, la resolución es magnífica. Como te he comentado muchas veces, no siempre será así, pero esa es la suerte de tener observatorio. Tienes muchas más oportunidades de pillar buenas noches teniendo observatorio que sin tenerlo y eso es lo importante.

Ha quedado muy chulo y te lo han hecho en tiempo récord. ¡Qué bueno!

Enhorabuena por todo, de verdad. Vas a disfrutar un montón metido ahí dentro. Me alegro muchísimo por ver todo hecho realidad.

Saludos

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Muchas gracias Rafa. Ya sabes que tú has sido la inspiración, en gran medida, de todo esto. Es como un mini-Obs. Posadas, ¿verdad? Gracias por tu comentario. La alegría es mutua.

Y ojalá lleguen noches buenas... las necesito, como bien sabes.

Saludos.

Rafa dijo...

Lo olvidaba, ¡precioso el dibujo de Lucía! Un beso para ella :-)

Miguel Rodríguez dijo...

Qué lujo, me parece un observatorio genial. Disfrútalo.

Antonio Agudo dijo...

Enhorabuena Juan-Luis. Te ha quedado de lo más chulo.

Sé por todo lo que has pasado las últimas semanas. Al final se ha hecho realidad tu sueño. Ahora solo te queda disfrutarlo.¡¡Que este nuevo observatorio extremeño venga plagado de más éxitos y hallazgos en el mundo de las estrellas dobles!!

Un abrazo.

Juan Miguel González Polo dijo...

Enhorabuena y bienvenido al club de los sedentarios. Ahora tendrás más tiempo para observar y la familia te odiará más veces :)

Una cosa que me preocupa ¿Has comprobado si la chapa interior de aluminio proyecta la luz residual de la contaminación lumínica en el interior del observatorio? Porque algo me dice que la poca luz que entre se va a comportar como una bola de Pin Ball y sería conveniente que fuese absorbida.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Gracias Miguel y Antonio, me alegra que os guste.

Juan Miguel, se ve más brillante en las fotos por el flash de la cámara de lo que en realidad es. Lo pensé, pero cuando cierro la puerta dentro es realmente oscuro. Además, como uso parasol he mirado a ver si hay reflejos dentro del tubo y nada de nada. El que me montó la caseta me dijo que, además, al no ser blanca tendrá menos condensación y chorreará menos. No sé si es verdad, pero la verdad es que me gusta el resultado. Gracias por tu comentario.

Saludos.

Carlos FR dijo...

Esta entrada es de las que no se encuentra uno todos los días. Enhorabuena, me alegro de verdad. Ademas, se ve muy bien por dentro y encaja todo en su sitio. Ahora ya puedes disfrutar. Y si esa es la primera imagen, habrá que ver lo que viene detrás. Un abrazo, que compartas lo que vayas haciendo y bien puesto ahí el dibujo de tu hija.

Giuseppe Micello dijo...

Hi, Juan-Luis.
Compliments and great satisfaction!

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Grazie mille, caro amico Giuseppe.

Non vedo l'ora di leggere il #1 del Bolletino.

Abbracci.

Miguel Rodríguez dijo...

Lo de observar en remoto está muy bien, aunque como la apertura y el cierre (imagino que) son manuales, aún te toca la tarea de abrirlo. Una webcam , o mejor aun, una cámara de vigilancia que sea sensible en condiciones de baja iluminación, te pueden dar la tranquilidad necesaria en estos casos.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Sí, claro. Hay que abrir y cerrar manualmente, motorizar ese tipo de compuerta es complicado. De todos modos, en el caso de que alguna vez me dé por observar remotamente, no es mucho esfuerzo subir a abrir y enchufar. Cosa de 5 minutos.

Lo de la webcam es algo que habrá que hacer, llegado el momento. Me da mucho miedo dejar todo arriba funcionando sin nadie que controle el tema... He oído de gente a la que se le ha enrollado el cable de algo y ha tenido verdaderos problemas. Pero bueno, con unas buenas bridas...

Saludos.

Edgardo Rubén Masa Martín dijo...

Hola Juan Luis!!!
Enhorabuena, hermano!!!! Ya decía yo que estabas muy callado estos últimos días... Pues nada, solo decirte que has entrado en otra dimensión, el observatorio tiene una pinta excelente y te dará grandes satisfacciones. Por cierto, el nombre del santuario, finalmene, es ¿Cerro del viento?
Un fuerte abrazo, bienvenido al club.
Edgar.

Luis Miguel Gil dijo...

Hombre....!!! Pues no sabes cuanto me alegro, compañero. Ya supongo que habrás comprobado la comodidad de llegar y tenerlo todo montado... ¡qué maravilla! Pues nada, como suele decirse, ¡que lo disfrutes "el doble"! ;-)
Saludos,
Luismi

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Gracias Edgar. No veas qué cambio. Espero ponerme morao. Al OACP le ha salido un amigo nuevo el OCV (efectivamente, aciertas con el nombre).

Abrazos.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Luismi... pues eso mismo, que esto tiene muchas ventajas. Espero que vengan noches grandes y emocionantes ahí dentro. Aunque pequeño... es mi mundo.

Saludos y gracias por pasarte por aquí.

Goyo dijo...

Buenas noches Juan-Luis.

Mis felicitaciones por tu página web y por tus aportaciones al mundo de la astronomía.
Tras leer el topic me gustaría hacerte algunas preguntas sobre el observatorio tales como qué variante de panel sándwich has empleado, dimensiones, resistencia al calor al frío y a la humedad, y empresa que trabaja dicho materal.

Te hago estas preguntas dado que he decidido meterme en el mundo de la astrofotografía despues de unos años de observaciones esporádicas. Acabo de montar una columna en el jardín para la montura neq.6 y me gustaría construir un armario para poder dejar en estación el equipo y disfrutar de los cielos de la comarca de la Vera.

Un cordial saludo.

Gregorio Montero

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Hola Goyo, ¿por qué no me mandas un correo? Creo que es más cómodo así: struve1 (at) gmail.com. Saludos.

Goyo dijo...

Muchas gracias Juan-Luis. Te envió un correo.