miércoles, 28 de marzo de 2012

Conjunción familiar


Como corresponde a un final de trimestre en mi gremio, están siendo días de mucho trabajo. No tengo tiempo de dedicarme a otra cosa que no sea trabajar. Y me estoy perdiendo el novilunio con interesantes novedades: supernovas brillantes, por ejemplo. La SN2012aw es de esas que no te quieres perder. Pero bueno, es lo que toca.


De lo que no me he podido librar (ni he querido), es de dedicar un ratito a mi hija Lucía en relación a algo que tenía muchas ganas de ver: la interesante y bonita conjunción de la Luna-Venus-Júpiter que estos días nos acompaña. Así que anoche subimos a la azotea para echarle un vistazo. Le encantó. Tanto que hoy hemos preparado una miniexpedición para dedicarle el tiempo que merece. Ella estaba muy ilusionada. Raras veces se acuesta tan tarde (hoy se ha metido en la cama a las 10'30, todo un hito para ella). Preparamos todo el material y hasta una cena rápida para degustar a pie de telescopio y cámara. Se la veía tan feliz con su mochila al hombro y preguntando los nombres de todas las estrellas...


Nos desplazamos hasta las afueras de la ciudad, al campus universitario, y allí pudimos disfrutar de un atardecer precioso (sólo enturbiado por ese molesto viento que nos acompaña hace un par de días). Una vez que cenamos nos dedicamos a disfrutar de la conjunción (a la que se han apuntado también Aldebarán y las Pléyades, ¡qué espectáculo más bonito!). Y hasta tuvimos tiempo de echar un vistazo a estos planetas (más Marte) con el telescopio de bolsillo, aprender a localizar la Polar y ver dos nuevas constelaciones para ella: Leo y Orión. Le gusto mucho esta última y su historia mitológica.


Lucía no pudo evitar anotar y dibujar todo lo que vio en esa noche mágica. Como hablábamos de regreso a casa, con ella medio dormida ya pero muy feliz, hoy íbamos a dormir con los ojos llenos de estrellas. Impagable.


Lo demás sobra. Como que las fotos que hice no eran gran cosa, hoy era día de disfrutar con ella. Además, dada la zona elegida, no encontré nada interesante con lo que encuadrar la conjunción. Pero como decía, me da igual. Hoy había otras prioridades. Y han merecido la pena.

9 comentarios:

Rafa dijo...

Desde luego que ha merecido la pena. Es una alegría ver todo lo que ha disfrutado Lucía y lo bien que se lo ha pasado. Será una noche de esas que nunca se olvidan por mucho tiempo que pase. Y por supuesto, de la mano de tan gran maestro como es su padre, tiene muchas cosas que aprender y disfrutar.

Espero que prenda la llama pronto y sea una aficionada más a la Astronomía que tan poco abundan entre las nuevas generaciones.

Esta noche soñará con las estrellas ;-)

Miguel Rodríguez dijo...

Esas salidas astronómicas son las que crean afición, me recuerdan a las que hacía hace años cuando vivía en Valladolid.

Un saludo

Luis Miguel Gil dijo...

Pues qué suerte la tuya, querido; porque yo subí a César a la terraza y dijo: "Vale, papi, muy bonito. Ahí te quedas..." Un abrazo. Luismi

O.A.N.L. dijo...

¡¡Que grande eres Juan-Luis!!
La cara de ilusión de Lucía y tu cara de satisfaccion, bien valian esa excursión nocturna...
Con mi hija, lo mas que consigo es que el rato que salimos a correr, me pregunte si se ve algun planeta, aparte de la Luna...jajaja
Es de las que prefiere dormir (como su madre....

Un abrazo a los dos.

Nacho.

Javier Piñero Fuentes dijo...

Que rato más agradable le has hecho pasar Juan-Luís, sí señor, seguro que en unos años también será aficionada a la astronomía. Es curioso que durante estas últimas semanas los aficionados a la meteorología también estamos pendientes de esa conjunción. Es preciosa! menos mal que estos días no hace mucho frío y se puede quedar uno en la terraza observando detenidamente, que si no... jejeje

Un saludo y disfruta de la Semana Santa! :)

Antonio Agudo dijo...

Desde luego gran parte del mérito de despertar la atención de tu hija por la astronomía se debe a tu faceta de gran comunicador y a tu forma entretenida de contar las cosas.

Yo a mis dos hijos apenas consigo mantenerlos 5 minutos cerca del telescopio. No consigo despertarles la afición. ¡Qué pena!

Me alegro mucho de que tu lo consigas con tu hija.

Un abrazo.

Juan-Luis Glez. Carballo dijo...

Gracias a todos. Esperemos que prenda en ella esta maravillosa llama...

Al menos, de entrada, lo pasamos muy bien.

Abrazos a todos.

Leonor Ana Hernández dijo...

Hola Juan Luis!
Qué maravilloso relato de astronomía e ilusión, porque estoy segura que ambos vivisteis momentos inolvidables. Algo tan sencillo como una conjunción planetaria nunca dejará de fascinarnos y la prueba la tienes con este post ¡qué motivador que además tu pequeña demuestre entusiasmpo por las estrellas! de esta te pedirá más y eso serán experiencias que ella no olvidará jamas y quien sabe si acabe descubriendo un futuro... Enhorabuena!!!!! Por cierto que me ha encantado que sintiera las ganas de anotar y dibujar!!!! eso es bueno!!! Un abrazo. leonor

Carlos FR dijo...

Vaya, no soy el único al que dicen "vale, qué bonito pero adios". Yo digo que tu en vez de hacer divulgación haces captación. Se aficione o no al final, no creo que tu hija olvide nunca el buen recuerdo de las noches con el telescopio y su padre.

Eso por sí solo ya es bastante y merece siempre la pena.

Un abrazo.