jueves, 8 de septiembre de 2011

Supernovas y calores

Aunque septiembre no es, precisamente, un mes tranquilo para mí, anoche decidí olvidarme de todo y observar el interesante panorama de supernovas que tenemos. No había podido sacar todavía la más destacada de toda la temporada, de hecho es la más brillante de los últimos 20 años: la SN2011fe en plena M101, una galaxia cercana. Una pena que la Osa Mayor esté tan mal situada ya en estas fechas. De hecho la tuve que sacar en unas condiciones horribles: la CCD casi sin refrigerar, el telescopio todavía humeante después de una jornada de 38º (unos 34º a la hora de realizar las tomas), muy baja en el horizonte y, para rematar, una hermosa Luna no demasiado lejos. Pero no quería resistirme a sacarla.


Esta supernova es tan brillante que tuve que emplear exposiciones de sólo 10" y aun así está un poco saturada. Por eso la galaxia no se ve como me gustaría. Mi medida, de 9.82CR, confirma que ha superado la magnitud 10, tal y como Rafa Benavides pudo constatar hace unos días. No os perdáis su imagen en el enlace anterior, es antológica.

También estaban estaban en malas condiciones las otras dos que saqué: SN2011fd y SN2011ek (magnitudes 15.15CR y 15.32CR, relativamente).



La noche dio para más. Dediqué un ratito a los cometas y había cuatro a tiro que espero poder mostrar pronto, una vez que haya procesado medio decentemente mis imágenes. El Garradd sigue siendo espectacular.

Además, pude estrenar una fantástica lámina de flats que ha llegado directamente desde Posadas (Córdoba) ese mismo día, gentileza del citado Rafa Benavides... ¡¡gracias Rafa, eres un fenómeno!! Ahora puedo realizar exposiciones de 150 (y más) segundos sin miedo al viñeteo y esos horribles donuts que, hasta ayer, me impedían mostrar imágenes medianamente aceptables. Me queda que aprender a sacarle todo el partido, pero las pruebas de ayer no pueden ser más satisfactorias.

La observación terminó a las 5 de la madrugada con una temperatura agradable y la satisfacción de haber probado nuevos "cacharros" que prometen y, especialmente, por haberme podido olvidar de problemas cotidianos sumergiéndome en las profundidades del Universo.