domingo, 31 de julio de 2011

Ya en casa...

No hace mucho que he llegado a casa. Tras una buena ducha y una cena que han servido para recuperar fuerzas, quiero dejar esta última entrada dedicada a estas jornadas intensas que he vivido en el RETA 2011 de Monfragüe. Dos días, casi tres, muy intensos, más aún por haber vivido también dos largas noches en compañía de grandes astrónomos y compañeros.

Como anunciaba en mis comentarios de ayer, la tarde del sábado se completó con una magnífica charla de Miguel Ángel García y Antonio Fernández sobre la construcción del Observatorio Astronómico Remoto SPAG de Monfragüe. Hicieron las delicias de todos los embelesados asistentes que pudieron conocer, atónitos por las maravillas técnicas que describían, todos los detalles técnicos y humanos de este impresionante observatorio. El buen humor fue la nota dominante y las carcajadas de los allí reunidos retumbaban por toda la Hospedería.


También se pudo realizar, finalmente, la videoconferencia del Dr. Víctor Hugo Cabrera desde México.


Pero la guinda de la tarde fue la visita al citado observatorio remoto SPAG. Tras un recorrido en coche por las tortuosas carreteras que recorren el Parque Natural de Monfragüe, idóneas para un rallye, pero de una belleza impactante, y tras habernos perdido durante un buen trecho, llegamos a la finca donde Miguel Ángel tiene el observatorio, además de una preciosa casa de madera.




Comentar brevemente y con palabras lo que allí vimos no hará justicia a la sorpresa mayúscula que nos llevamos todos. Un observatorio precioso, lleno de detalles, perfectamente habilitado para ser operado remotamente. Dos equipos gigantescos de los que te hacen pensar que tú tienes un telescopio de bolsillo y una montura de juguete. Cámaras webcam por todas partes, sensores... impactante de verdad. Sin duda alguna el observatorio más bonito y completo que he visto en mi vida. Enhorabuena Miguel Ángel. Después de tanto trabajo, sin duda alguna tienes un gran observatorio, el mejor, el que te mereces. Que lo disfrutes y le saques todo el partido posible. Y muchas gracias por habernos permitido conocerlo y dejarnos los dientes laaaaargos, muy largos.



El orgulloso (no es para menos) "padre de la criatura"...

Tras el regreso, los observadores visuales ya estaban con los equipos montados y comenzando las observaciones. No tuve fuerzas (en dos días había dormido 4 horas) para montar el mío y me dediqué a ver los equipos de los demás compañeros. De nuevo pude observar por el dobson de 40 cm y quedarme maravillado por la espectacular visión de la Nebulosa del Velo. Gracias Néstor. Tienes un dobson que vale su peso en oro. O más, porque verdaderamente es un instrumento ligero.

Me quedé con la pena de no poder observar desde los dobson gigantes de 60 cm que había por allí... sencillamente porque no pude encontrarlos. Al parecer habían decidido cambiar de ubicación buscando más oscuridad. Una pena. Me lo guardo para la próxima ocasión.

Hoy terminaron las actividades con una charla de Óscar González sobre motores piezoeléctricos. Y me marché pronto porque estaba, literalmente, molido. Lamento mucho no haberme podido despedir de Plegue, Juan Jordano, Óscar, Joanma... y, en fin, de todos los grandes compañeros que he tenido el placer de ver de nuevo o, en algunos casos, conocer. Gracias por vuestra compañía y vuestra pasión.

Y también gracias a los compañeros del Foro Extremeño, casi todos cacereños (menos el higuereño-navarro, ¡qué tío más grande!) con lo que he tenido el placer de convivir casi a tiempo completo en estos dos días: un abrazo Gabino, José Luis, Paco, David y Flornetino. Tenemos que seguir viéndonos y concretar esa jornada de hermandad en la cúpula de José Luis.

Espero vuestros comentarios sobre las opiniones que os traéis del RETA.

2 comentarios:

Néstor G. M. dijo...

Fue un placer, Juan Luis, compartir cielo con vosotros, veros y escuchar vuestras impresiones sinceras sobre los objetos que veíamos y sobre el telescopio.
Por mi repetimos la próxima vez.
De momento, para lo que quieras me tienes en Valencia… del Cid ;o)

PB dijo...

Hace años que no voy al RETA, si el año que viene se hace más cerca es posible que me anime. Las jornadas de observación con cientos de telescopios alrededor son una experiencia de la que disfruto muchísimo.

Un abrazo,
Paco