miércoles, 30 de junio de 2010

Proyecto SEDA-WDS


Hace menos de dos años, tres amigos y compañeros de afición se propusieron concretar una idea que les venía rondando la cabeza desde unos meses antes… crear una revista especializada en las estrellas dobles. Curiosamente, en aquellos entonces, estos tres amigos no se conocían personalmente, tuvieron que esperar para eso más de un año. Pero al final se consiguió; después de muchas pruebas, debates y aportaciones, “El Observador de Estrellas Dobles” se hizo realidad. Desde entonces hemos podido leer en español excelentes artículos y, lo que es más importante, varios centenares de medidas que han sido incluidas en el Washington Double Star Catalog (WDS) del Observatorio Naval de los Estados Unidos.

Sobra decir que esos amigos no son otros que Rafael Benavides, Edgar Rubén Masa y el que esto escribe, Juan-Luis González.

Pues bien, esos tres amigos se embarcan de nuevo en otra aventura ilusionante y, creemos, interesante. Se trata de un proyecto que hemos venido a llamar SEDA-WDS (Seguimiento de Estrellas Dobles Abandonadas en el WDS). ¿En qué consiste? En lanzar semestralmente campañas de observación de dobles abandonadas en el catálogo de referencia, el citado WDS. Son miles las que hay. Y queremos aportar nuestro granito de arena para que este catálogo esté lo más actualizado posible.

Esta es una tarea que recae casi de forma específica en la labor, casi siempre desconocida para la mayoría de los aficionados a la Astronomía, de los interesados en este campo. Son muchos los amateurs que realizan esta labor. Y en España afortunadamente cada vez más. Y es que efectivamente… algo se mueve en el campo de las estrellas dobles.

Lo que quiere aportar el proyecto SEDA-WDS es que esa labor sea sistemática y, sobre todo, coordinada.

Si conseguimos que este proyecto cuaje entre los amateurs españoles (y está abierto a todo el mundo), la aportación será, entre otras cosas, histórica e impagable porque lograremos “barrer” la mayoría de las dobles abandonadas del WDS. Y trabajando en un proyecto colaborativo como pocos.

Nuestro propósito es, además, acercar, a través del proyecto, las estrellas dobles al mayor número posible de aficionados. Aunque nunca hayan hecho astrometría de dobles. Precisamente es en ellos en los que más queremos insistir. Si un aficionado sabe medir el brillo de un cometa o de una supernova, si puede calcular la posición de un cometa o de un asteroide… es que sabe hacer astrometría de estrellas dobles.

Si tienes telescopio con una CCD o webcam… contamos contigo. Pero te advertimos que este campo de trabajo es altamente adictivo, puede ser que una vez que comiences te sea difícil dejarlo. Eso nos ha pasado a todos los que ahora dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a él.

Para colaborar no es necesario medir todas las dobles propuestas en cada campaña. Ni mucho menos. Puedes aportar medidas de 1, 2 ó 5 estrellas. Algunos aportarán medidas de 20 y otros, de todas. Pero todas y cada una de las dobles medidas son igualmente valiosas y serán bien recibidas.

Podrás encontrar toda la información del proyecto SEDA-WDS en la página web que hemos creado al respecto. Puedes encontrarla aquí.

Ofrecemos todo el asesoramiento que sea necesario. No dudes en contactar con los coordinadores a tal efecto.

También podrás encontrar información detallada en un artículo que aparecerá publicado en la revista AstronomíA de julio/agosto; y, como no podía ser menos, también en el nº 5 de “El Observador de Estrellas Dobles” que, por cierto, llegará puntualmente a su cita con los todos los doblistas e interesados el día 1 julio.

Esperemos que os parezca un buen proyecto, que sepamos coordinarlo de forma acertada y que logremos enganchar al mayor número posible de aficionados.

domingo, 6 de junio de 2010

Novedades instrumentales (II)

Hace unos días comentaba que las novedades relacionadas con el estreno de nuevos instrumentos no terminaba con la nueva montura CGEM. Hay más. En un arrebato de "astrofilia", esa enfermedad incurable, me propuse, de una vez por todas, solucionar mis problemas de guiado para conseguir exposiciones que me permitieran sobrepasar la barrera del medio minuto que había frustrado el intento de llegar más lejos. Dicho y hecho.

Contacté con la fabulosa gente de Lunático Astronomía (Jaime y Débora) y con un par de llamadas de teléfono y varios correos electrónicos todo quedó resuelto en unos días. Gracias a su excelente servicio pude constatar que lo que había oido sobre esta empresa era completamente cierto: un jueves hacía el ingreso en el banco y al día siguiente, por la mañana, tenía en mi poder el fantástico kit de solución de autoguiado de Lunático. Increíble. Un 10 a la atención.

Este kit es uno de los más económicos del mercado y, si es cierto lo que se lee por ahí, también es de los más eficaces que un amateur puede conseguir por poco más de 300 euros. Perfectamente embalado, cuando abres la caja descubres que en ella viene todo lo que se puede necesitar para empezar a autoguiar en un plis-plas: tubo guía, anillas de sujección, cámara CCD QHY-5, cables, disco de instalación y plugins para el software de autoguiado, etc. Incluso un ocular con retículo.

La cámara tiene un sensor CMOS y pude comprobar que lo que me había dicho Jaime era completamente cierto: gracias al enorme campo que ofrece el pequeño tubito EZG-60 (60 mm. de abertura, f3.8 y 230 mm. de focal) en el campo siempre aparecen estrellas válidas para autoguiar. Aunque al principio me parecía que en la pantalla sólo aparecían pequeñas motas de polvo, tras darle algunas vueltas me di cuenta de que no eran tales, eran estrellas, muchas estrellas, que podían servir para tal fin.


En el paquete también viene el PHD Guiding, una maravilla por su interfaz sencillísima y muy potente para realizar el procedimiento de guiado.


No pude resistirme; el pasado viernes 31 de mayo, el mismo día que recibí el paquete, me marché al pueblo a probar el nuevo equipo. La instalación resultó comodísima, muy rápida. Poco más de 10 minutos. Puse en estación el telescopio y, aunque estaba convencido de que esa primera noche poco iba a conseguir, encendí las cámara, elegí un objeto bien brillante (Dubhe para empezar) y, tras localizar una estrella para usar de guía, comencé a autoguiar. Primero saqué a Dubhe del campo de la CCD Atik, pues me saturaba la imagen, y probé con una exposición de 30 segundos. Increíble, las estrellas aparecían puntuales. Aumenté a 50 segundos... ¡¡bien, esto funciona!! Deje ese campo estelar en 100 segundos y autoguiaba sin problemas.

Mi primer intento de autoguiado. 100 segundos. Es cuando empecé a dar brincos.
Es evidente que la noche no era la más adecuada, alguna racha de viento más o menos
fuerte imposibilitó un seguimiento perfecto... ¡¡peor es que son 100 segundos!!
La imagen es una única captura, sin darks ni flats. Únicamente he retocado el histograma para realzar las estrellas.


M82 con ¡¡200 segundos!! Al igual que la anterior... una única captura, sin darks ni flats.
Un toque al histograma para oscurecer el findo.

Comencé a saltar por el patio de alegría y me dije... "tranquilo, debe ser potra, igual es que la puesta en estación que has hecho ha sido tan perfecta que el autoguiado no ha tenido nada que ver...". Así que me fui a M82 y le di caña: 200 segundos... y más arriba podéis ver el resultado. De alucine... estrellas puntuales. Entonces sí que no me lo podía creer (ni Rafa Benavides, con quien estuve hablando por teléfono a la 1 y pico de la madrugada durante más de media hora contándole la buena nueva). Tengo que avisar de que la noche era realmente mala para observar: mucho viento y humedad, a pesar de la fecha. A eso de las 2 el telescopio quedó completamente empañado.

En resumen... una maravilla. Increíble que pudiera hacer autoguiado en mi primera noche con este equipo. Un equipo ligero, muy ligero, pero eficaz. Es evidente que me queda mucho por mejorar. Recomiendo a todo aquel que necesite autoguiar que se piense dos veces una inversión mayor porque, realmente, esta Solución de Autoguiado funciona, vamos que funciona...

Por mencionar una pega... cada vez hay más cables y cachivaches, más que un astrónomo aficionado parece que estoy queriendo lanzar algo a la Luna... qué tiempos estos...

viernes, 4 de junio de 2010

No es broma... nuevo impacto en Júpiter

Hace poco menos de un año, "algo" impactó contra Júpiter. Su descubridor, el astrónomo amateur Anthony Wesley descubrió, para su asombro, una enorme mancha oscura que rápidamente fue noticia de portada en todo el mundo. Hasta yo pude, en una noche épica, ontener alguna imagen de aquel manchurrón oscuro, poco definido entonces. Podéis recordarlo aquí.

(C) A. Wesley

Pues bien, aunque pueda parecer mentira, de nuevo A. Wesley ha detectado un impacto asteroidal/cometario en Júpiter, descubrimiento realizado de forma independiente por el también aventajado amateur filipino Cristopher Go. Pero esta vez la cosa va más allá: han podido observar el impacto EN TIEMPO REAL, en directo, vamos. Imagino la cara de asombro de Wesley al ver que, por segunda vez en menos de un año, podía ver un fenómeno planetario que hasta hace bien poco incluso costaba creer (cuánto lo costó al bueno de E. Shoemaker convencer a la comunidad científica de que los impactos asteroidales o cometarios no ocurrieron exclusivamente en los orígenes del Sistema Solar. El impacto del Shoemaker-Levy 9 -¡también en Júpiter!- corroboró su teoría). Júpiter se comporta, por su masa y situación, como una "pantalla" para los planetas rocosos del Sistema Solar.

Aquí os dejo una imagen del fenómeno y os remito a un impresionante vídeo realizado por Go. Imperdible.

martes, 1 de junio de 2010

Novedades instrumentales (I)

Hace unos meses ya comenté algo respecto a cierto instrumental que había adquirido. Ha llegado el momento, con este buen tiempo que se ha resistido mucho en llegar este año, de presentarlo en sociedad. Se trata de mi nueva montura, la famosa CGEM de Celestron.


La compré en octubre en Squimo Optic. Por su relación calidad/precio, hablaban maravillas de ella. Se sitúa a medio camino de las clásicas CG5 y las más avanzadas CGE. Tras mucho preguntar (gracias a todos aquellos que me ayudaron a decidirme, dicho sea de paso) y echar cuentas decidí que debería ser mi nueva montura. Y así fue.

Mi querida Great Polaris Deluxe (GPDX) de Vixen había dado de sí todo lo que una montura puede dar. Más de 10 años de servicio, una calidad excelente en el seguimiento (sobre todo si tenemos en cuenta que sólo tenía motor de AR) y una simplicidad extrema (convertida en precisión) a la hora de ponerla en estación la convierten en una montura de calidad superior. Me ha dado mucha pena prescindir de ella. Pero realmente no lo haré, seguirá prestando sus servicios como montua de apoyo para un equipo fotométrico de gran campo que estoy pensando montar. Una joya como esta no puede desaprovecharse así como así.

Pero tenía sus muchas pegas: la ausencia de goto, por ejemplo. Eso de tardar media hora en localizar el campo de una doble de magnitud 15 estaba acabando con mi paciencia (y con mi espalda). Y lo limitada que estaba a la hora de cargar cosas encima. Era momento de cambiar.

Y así fue como la CGEM de Celestron entró en mi vida. A fecha de hoy (después de este invierno-primavera de lluvias constantes) sólo la he usado cuatro veces, pero puedo decir que me encuentro verdaderamente satisfecho con ella. Sin duda, el seguimiento no es su punto fuerte. Le sacaba más partido a la GPDX, que me permitía exposiciones de 40 segundos sin autoguiado y sin despeinarse. Con la CGEM no he pasado, por el momento, de los 25 segundos (pero eso es otra historia que contaré, dentro de unos días, en la 2ª parte de esta entrada).

Lo primero que llama la atención es lo pesada y robusta que es. Mucho. Mi espalda se resintió la primera vez que la saqué de la caja. 17 kilos de montura (sin accesorios) es mucha tela. Y lo segundo es su diseño moderno y ergonómico, todo un acierto.

Otra de las sorpresas es que viene preparada para anclar el tubo mediante una cola de milano de Losmandy, lo cual ofrece más estabilidad al conjunto. En mi caso pude hacerlo casi el mismo día de recibir la montura gracias a Rafa Benavides, que me cedió uno que tenía en excedente. ¡Gracias Rafa!


Pero le mejor de ella es su sencillo procedimiento de puesta en estación mediante un sistema asistido de 2 estrellas + 4 de calibración que mete (casi) cualquier cosa en el centro del ocular. Su mando NexStar ofrece, además, un montón de posibilidades, funciones que tengo que explorar todavía; no obstante, algunas de ellas ya me han mostrado su potencial (Precise Goto, PEC Correction, Anti-blacklash, etc.). Además, ofrece una carcasa de comunicaciones con todo lo que se puede necesitar: puerto auxiliar, autoguiado, etc.



Sin más, aquí os dejo de nuevo la estampa de mi actual equipo. Espero que me salga, al menos, la mitad de bueno que el anterior.