lunes, 18 de enero de 2010

¿Hasta cuándo?


Mi última observación pertenece al ya lejano verano pasado. Una cálida noche estival que ahora recuerdo con nostalgia. Era el mes de julio.

Después vino la mudanza, adaptarse a la nueva vivienda (ya había olvidado qué era eso de depender de técnicos de gas, luz, agua, teléfono, adsl, etc.)...

Además, había decidido cambiar parcialmente de equipo. La decisión me llevó mucho tiempo, meses. Pero finalmente, nada más mudarme, me regalé una nueva montura. Era algo que necesitaba hacía tiempo. Mi veterana y magnífica GPDX había dado de sí todo lo que podía, pero sus limitaciones en seguimiento y su carencia de goto indicaban que llegaba el momento de cambiar. Finalmente, a primeros de noviembre, encargué la nueva montura de Celestron, la CGEM.

Peeeero, las leyes de Murphy y esa vieja norma que dice que cuando alguien estrena equipo le esperan 40 días de mal tiempo me fastidiaron los planes. Desde finales de noviembre no ha parado de llover (incluso nevar). Cuando no llueve, hace un frío (casi) polar y viento huracanado o, en el mejor de los casos, sólo está nublado. Y así llevamos dos meses.

Tan sólo he podido probar una vez la CGEM. Y la cosa parece prometer, aluciné con la facilidad de la puesta en estación y tuve, por primera vez, esa mágica sensación de indicar a mi montura que fuera a un lugar determinado del cielo... ¡¡y fuera!!

En el medio, me he comprado un nuevo y pequeño capricho. Un Maksutov-Cassegrain de 102 mm. y focal larga (f13). Lo quiero dedicar a la observación solar, pero dadas las condiciones meteorológicas... pues eso, que sigue guardado en su estuche. Ironías de la vida.

Las cosas no pintan bien. Pasan los días, las semanas, y no se percibe mejoría. ¿Hasta cuándo? ¿Dónde está el famoso y querido Sol de Extremadura? Recuerdo con cariño los días soleados. Desde luego está siendo un invierno de los de antes, que diría mi abuelo. Al menos nuestros pantanos y ríos están como hace tiempo que no se veían, pero no os niego que tengo mono, mucho mono de astronomía.

sábado, 9 de enero de 2010

Nº 4 de El Observador de Estrellas Dobles


Anunciamos a los lectores que el número 4 de OED ya está disponible. Iniciamos el segundo año de la revista quizá con más ilusión que al principio. La razón: nos consta que seguís con interés nuestra andadura y esta afirmación está contundentemente avalada por las más de 8100 visitas que hemos recibido. Es nuestro deseo que el trabajo que realizamos en cada número os sea útil y sirva para afianzar, aún más, el alto nivel de la Astronomía de Estrellas Dobles en castellano. Esa ambición es lo único que nos mueve.

El ejemplar que ahora presentamos se distingue por una clara dicotomía; lo integran interesantes artículos de investigación pero, al mismo tiempo, se ofrecen otros con una marcada naturaleza didáctica, observacionalmente hablando. Creemos, por tanto, que está correctamente equilibrado. Ya nos diréis si lo hemos conseguido.

Finalmente, queremos dar las gracias a todos los autores que han confiado en nosotros como vehículo para dar a conocer sus trabajos durante el último año. Por más que quisiéramos, sin vosotros, OED no sería una realidad.

lunes, 4 de enero de 2010

Dos buenas noticias en una

Acaba de salir el nuevo número del Journal of Double Stars Observations, editado por la Universidad de Alabama del Sur (EE.UU.). Pues bien, viene cargado, como siempre, de observaciones, medidas, sugerencias... y dos grandes noticias editoriales, una de ellas largamente esperada.

La primera gran noticia es que, por fin, ve la luz un trabajo que tiene sus orígenes hace casi dos años atrás. Ya lo he comentado anteriormente en este blog: las tropecientas estrellas dobles descubiertas por mi buen amigo Rafael Benavides. Un lujo de artículo, con estudios astrofísicos incluidos. Me alegra mucho por Rafa, como recompensa a toda una vida dedicada a la Astronomía, a la observación pura y dura y a sus muchas horas de trabajo ante el ordenador. Felicidades Rafa, me alegro mucho, muchísimo por ti. Felicidades también al gran equipo de amateurs colaboradores que han hecho posible ese artículo, al frente del cual se encuentra el incansable Francisco Rica. Y lo mejor es que todavía tienes mucho que ofrecernos.

Pero hay una segunda excelente novedad en ese mismo número del JDSO: un superartículo de Rafael Caballero (doblista madrileño que en poco más de un año se ha colocado en primera línea de la investigación sobre estrellas dobles). Con una capacidad de trabajo asombrosa, presenta un listado de estrellas dobles con elevado movimiento propio común completamente inéditas. Su metodología también es sorprendente: buceando entre los miles de dígitos de catálogos astrofísicos (sobre todo el UCAC-3) y haciendo excelentes composiciones fotográficas basadas en catálogos históricos, se ha anotado el descubrimiento de más de 300 nuevas estrellas dobles. Tremendo. Felicidades Rafa Caballero, nos has dejado a todos con la boca abierta.

Como comprenderéis es motivo de orgullo que dos amateurs españoles lleguen a lo más alto de la investigación astronómica sobre estrellas dobles. El WDS es cada vez más español. Pedazo de regalo navideño que nos habéis hecho.