Haco poco más de una semana, los días 20, 21 y 22 de noviembre, se celebró en Córdoba un evento muy esperado por la comunidad amateur española: por primera vez se desarrollaba un congreso en el que se tratarían las posibilidades de colaboración entre astrónomos profesionales y aficionados. Un acontecimiento como este tiene importantes connotaciones científicas, metodológicas y hasta emocionales que han hecho que, por asistencia y contenidos, esté llamado a convertirse en un hito que recordaremos durante mucho tiempo. Acontecimientos como este no suelen ser habituales (que un colectivo profesional, ya sea de astrónomos o de biólogos, quiera escuchar qué hacen los amateurs y, de esta manera, iniciar colaboraciones que ofrezcan interesantes resultados no deja de ser todo un privilegio), aunque ahora recuerdo uno de similares características que se celebró en Argentina no hace mucho tiempo.
Estas jornadas estaban organizadas por el Instituto de Astrofísica de Canarias, la Sociedad Española de Astronomía, la Universidad de Córdoba y el Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Evidentemente, una cosa como esta no me la podía perder. Además, el colectivo de observadores de estrellas dobles llevábamos mucho tiempo con ganas de coincidir en un evento de estos y, de esta manera, poder conocernos personalmente e intercambiar, por fin cara a cara, asuntos que son de interés común. Así que hace ya muchos meses que hicimos nuestra inscripción y ansiábamos el momento de que llegaran esas fechas.
el de Miguel Rodríguez Marco, excelente el trabajo que realiza este variabilista
Por si fuera poco, nos animamos a presentar un póster científico en el congreso. Realizado conjuntamente con mis buenos amigos Rafael Benavides, Edgar Masa, trabajamos durante varias semanas en la presentación de este trabajo mural que, creemos, fue bien recibido por los asistentes al congreso. Llevaba por título "Investigación en estrellas dobles visuales"; y no fue el único que sobre dobles se presentaba en este evento. Francisco Rica, Rafael Benavides y un amplio grupo de observadores presentaban otro interesante trabajo sobre los impresionantes descubrimientos de Rafa Benavides. Todo un privilegio compartir cartel con tan señalada concurrencia.
a la que pertenezco. La distancia me impide tener mayor relación con ellos.
Fue un placer saludar a Carles Schnabel (izq.) y el presidente, Antoni Ardunay (dcha.).
Llegué a Córdoba, hermosísima ciudad del Guadalquivir, en el corazón de Andalucía, el viernes por la tarde. Fue un viaje agradable, de poco más de 260 kms. Tras alojarme en el hotel, curiosamente situado justo al lado del lugar en el que se celebraría el evento: el Rectorado de la Universidad de Córdoba (antigua Facultad de Veterinaria, un precioso edificio de estilo neohistoricista) recibí una llamada de la recepción: "Sr. González, está aquí el Sr. Benavides y pregunta por Vd.". ¡Por fin! Por segunda vez en este año coincido con Rafa en una celebración astronómica. Parece mucho pero no lo es. Llevamos varios años de un fructífero contacto que sobrepasa, con creces, lo meramente astronómico. Al poco rato, ya en el congreso, vi por primera vez a una persona entrañable y querida por todos los que le conocen: un tipo vestido de negro, coleta en ristre y amplia sonrisa que responde al nombre de Edgar R. Masa Martín, vallisoletano de pura cepa que transmite entusiasmo en cada cosa que hace, que dice. ¡Qué alegría verlo y conocerlo por fin en persona! También llevaba mucho tiempo en contacto con él y nunca hasta este momento había tenido oportunidad de saludarlo en persona. Sobre decir que pasamos el resto del fin de semana juntos, aprovechando la más mínima oportunidad para hablar, hacer proyectos, intercambiar experiencias... sólo por eso ya mereció la pena asistir a este congreso.
posamos orgullosos ante el póster que presentamos. Debajo, detalle del mismo.

La tarde del viernes se dedicó a la inauguración del congreso. Concluyó con una breve pero interesante charla de Francisco Sánchez, director del Instituto de Astrofísico de Canarias, IAC. Tras ello, el esperado momento del cocktail en el que pudimos saludar a tanta gente que llevábamos años conociendo, aunque sólo virtualmente. Me alegró especialmente poder saludar a Miguel Rodríguez Marco, excelente variabilista al que, entre otras cosas, debo el filtro V que me prestó hace unos meses (¡¡no lo he olvidado, compañero!!), al gran Ramón Naves, gran gurú de los cometas (y últimamente de los exoplanetas, los asteroides...), a Esteban Reina, Joanma Bullón, Diego Rodríguez, Adolfo Darriba, Juan Lacruz, Rafael Ferrando, y un largo, larguísimo etc. imposible de enumerar.
La organización del congreso fue buena. El lugar elegido era excelente y cómodo, y la capacidad y méritos de los ponentes estaba fuera de toda duda. Podría decir algunos "peros", no sé si es el momento adecuado. Pero ya que estamos, y con ánimo de contribuir a mejorar este tipo de eventos, sólo podría añadir que hubo un cierto retraso a la hora de publicar el programa definitivo del congreso (no nos enteramos hasta unos dìas antes de la hora de comienzo, por ejemplo), la escasa asistencia de profesionales al evento (para mí fue muy llamativo este hecho, había mucho "am" y poco "pro"), sobre todo, el escaso, escasísimo tiempo que tuvimos para realizar preguntas (fue muy llamativo el poco tiempo que duró la mesa redonda, uno de los momentos, a priori, más interesantes de estas jornadas de trabajo). Por lo demás, chapeau con Córdoba. La cena de gala de despedida (celebrada la noche del sábado) fue excelente (qué pasada cenar al lado mismo de la Mezquita, excelente cena, excelente conversación...).
Las jornadas de trabajo fueron muy apretadas. Podéis ver el programa aquí. Agrupadas en temas, pudimos escuchar trabajos amateurs de altura. Todos nos quedamos con la boca abierta al ver los trabajos de Ramón Naves, de Carlos Snchnabel, de Joanma Bullón, del impresionante repertorio de fotografías y estudios de fotografías de las atmósferas planetarias de Jesús R. Sánchez (por cierto, me encantó conocer a su esposa, Toñi Flamil, bloguera del muy recomendable La cocinera políglota), de Juan Lacruz... pero si alguien encandiló y dejó pasmado al auditorio (no sólo amateurs) fue Rafa Ferrando con sus 400 y pico asteroides descubiertos, sus supernovas y hasta sus novas extragalácticas. Alucinante lo que han conseguido estos avanzados aficionados.
comidas, cenas o cafés son ideales para compartir ideas y experiencias.
En este caso, el clan extremeño (asistió una buena representación del mismo,
encabezado por Florentino Sánchez -izq.-) charla con Rafa y Edgar.
Entre tanta emoción, poder saludar a D. Manuel Flamil, incansable observador solar. He crecido viendo sus dibujos solares, minuciosos y precisos como sólo su hábil mano sabía hacer. A sus 80 y tantos años nos sorprendió por su entereza y cercanía. Gracias Jesús, gracias Toñi.
a D. Manuel Flamil, incansable observador solar. Junto a su yerno, el gran
fotógrafo Jesús R. Sánchez, y la representación de la A.A. Sabadell.
Entre los profesionales, pudimos escuchar los trabajos de Paco Ocaña, al que pude saludar personalmente después de bastante relación meses atrás (¡¡sigue pendiente ese podcast, compañero!!), Alberto Castro, José Luis Ortiz, Luis Bellot, etc.
En definitiva, que pasamos unos días memorables haciendo lo que más nos gusta: hablar de Astronomía, sentir la Astronomía. Quizá no volvamos a tener otra ocasión hasta el próximo congreso estatal de Astronomía, que se celebrará el próximo año en Madrid. Mientras tanto... siempre nos quedará Córdoba.
Podéis ver otras crónicas del congreso en los blogs de Rafa Benavides y Edgar Masa.
