Ayer, sábado 24 de enero, era un día marcado en las agendas de algunos doblistas españoles. Gracias a un llamamiento de Francisco M. Rica, cordinador de la sección de estrellas dobles de la LIADA, un grupo de observadores de estrellas dobles (aunque había por allí algún que otro variabilista, ¿verdad Francisco?) nos dimos cita en la capital andaluza para conocer en persona a D. José Luis Comellas. Ya he comentado en otro momento la admiración que profeso por este gran astrónomo español.
Aunque al final algunos de los asistentes no pudieron acudir a la cita por diversos problemas logísticos y familiares, fuimos cinco los amigos que pudimos reunirnos ese día; muchos de nosotros llevábamos años de contacto continuo y trabajos conjuntos pero no habíamos tenido ocasión de conocernos en persona. Así que el día de ayer, cargado de emociones, se mantendrá durante mucho tiempo en nuestra memoria.
Provenientes de Badajoz, Mérida, Alcalá (Madrid), Posadas (Córdoba) y Sevilla, nos encontramos a primera hora de la mañana en la estación de Santa Justa. Primeros saludos, un café y rápidamente a casa de D. José Luis, en el sevillano barrio de los Remedios. Alguien pudiera pensar que una persona de la valía profesional de Comellas y su dilatada trayectoria como divulgador de la Astronomía podría ser una persona seria y distante... pero nada más entrar en su casa uno se da cuenta de que es todo lo contrario: amabilidad y cercanía, aspecto este remarcado por el afable y encantador carácter de su esposa, D.ª M.ª Jesús Aguirrezábal, que no tuvo problemas para contarnos las más divertidas anécdotas de su larga vida en convivencia con un astrónomo noctámbulo. Además de hacerle entrega de algunos pequeños obsequios, Francisco Rica tenía reservadas dos sorpresas para mostrar a D. José Luis: el póster que presentó (junto a Rafa Benavides y Edgardo R. Masa) en el Simposio de la UAI en Praga (2006) y alguna de las primeras imágenes obtenidas, ¡¡la noche anterior!!, con el telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide del IAC a petición de este astrónomo amateur extremeño (algo inaudito, que yo sepa, en la historia de la astronomía: un telescopio profesional localizando objetos seleccionados por un amateur).
a M.ª Jesús. Se interesó mucho por las nuevas tecnologías que empleamos para observar.
Además, pudimos hacerle entrega de un ejemplar especial de "El Observador de Estrellas Dobles". Y, a todo esto, conseguimos su compromiso de seguir colaborando, en una sección especial, con la revista que, al parecer, ha sido muy bien recibida por su parte.
Tras estar con él durante más de dos horas, que se hicieron muy cortas y en las que pudimos charlar mientras tomábamos un buen apertivo, llegó el momento de la despedida y la promesa de que, a no mucho tardar, volveríamos a hacerle una visita en la que podríamos continuar nuestra animada conversación sobre mil y un temas relacionados con la pasión por las dobles.
Gracias D. José Luis y D.ª María Jesús por su cálidad hospitalidad. Un verdadero placer conocerles en persona. Para nosotros ha sido un sueño hecho realidad.
Tras este emocionante acontecimiento nos propusimos continuar nuestras conversaciones ante un buen mantel; más tarde, guiados por el macareno Francisco Rguez., visitamos algunas librerías sevillanas, tomamos algún café y la conversación siguió hasta que, cerca de las 8 de la tarde, pusimos fin para coger autobuses y trenes y regresar a nuestras casas. En mi caso tuve la fortuna de compartir vehículo hasta Mérida con Francisco Rica, así que la conversación duró unas cuantas horas más.
Lo dicho: un día de sueños hechos realidad. Y no sólo por conocer a Comellas, que fue el acontecimiento que nos reunió... también por poder poner cara a algunos foreros; en mi caso, personalmente, debo destacar el hecho de ver en persona, por primera vez y tras muchos años de amistad, a Rafa Benavides. Así que, a pesar del cansancio con el que llegué a mi casa, ese día ha tenido algo de mágico que será difícil de olvidar.




