lunes, 13 de abril de 2009

Vacaciones con sorpresa

Abstract | Some news about my spring holidays.

Casi sin darnos cuenta han pasado las vacaciones de Semana Santa. Tenía mil proyectos en mente, como ocurre siempre. Y la meteorología se ha encargado de chafarlos casi todos. Aun así, he podido observar un par de noches y traerme una docena de estrellas interesantes; ya las mostraré, me falta todo el procesado y realización de astrometría, pero espero en breve poder enseñároslas.

También pude aprovechar para probar el trípode de segunda mano que me compré a través del foro de la Agrupación Hubble. Aunque tardó un poco más de lo previsto, finalmente lo recibí sin problemas. Se trata de un trípode de acero de 2" de Celestron. Previamente había podido comprobar que funcionaría con mi montura gracias a Antonio Agudo (¡¡gracias Antonio!!).


La verdad es que he ganado mucho con él. Parece mentira lo que puedo aportar un buen trípode. No sólo en robustez y firmeza, también en el guiado (mi pequeño trípode de madera sufría flexiones inesperadas que hacían que, en cualquier momento, la más cuidadosa de las alineaciones polares se fuera al traste). Así que estoy contento con esa compra.

No pude estrenarlo mejor. Mi hijita Lucía, mi Caroline Herschel esa noche, pudo disfrutar viendo una Luna en cuarto creciente preciosa. Le encantó y yo disfruté como un loco viendo su interés por preguntarlo todo.


Además, hemos podido hacer un par de escapadas. Una de ellas a un pueblo portugués fronterizo que había visitado hace años, pero no como se merecía: Castelo de Vide, cerca de la frontera de mi pueblo y en el distrito de Portalegre. Se trata del típico pueblecito amurallado con un gran castillo en la cima del monte sobre el que se asienta. En este sentido, por su espectacularidad, todas las visitas se concentran en el cercano Marvao. Además de un delicioso paseo por sus tortuosas calles, la obligada visita a la torre del homenaje y degustar la rica gastronomía alentejana, me llevé la grata sorpresa de que allí, en pleno centro del pueblo y sobre una preciosa casa, había algo que pareció una cúpula de un observatorio astronómico. No pude evitar acercarme a curiosear... ¡¡lo era!! Una cúpula preciosa.


Me animé a preguntar en la oficina de información turística si sabían algo de esa curiosa construcción y, muy amablemente, me indicaron que se trataba, efectivamente, de un observatorio astronómico de un amateur de la localidad. También me comentaron que cada verano allí se celebra un encuentro astronómico y starparty que llaman Astrovide. Pues nada, que quizá un verano de estos me acerco. Ya en casa, y gracias a internet, pude averiguar que se trataba del observatorio privado de Acacio Lobo, un dedicado astronómo amateur portugués.

También tuvimos tiempo de recorrer (a través de una carretera horrorosa por su firme) buena parte del Parque Natural de la Sierra de Sao Mamede en busca de un menhir, el más grande la Península, según nos dijeron. Os dejo unas postales de esta bonita localidad.

5 comentarios:

Rafa dijo...

Enhorabuena por la visita a esa bonita localidad de Portugal y más aún por tener a Lucía Caroline Herschel, futura astrónoma, que a buen seguro aprenderá rápido teniendo a tan buen maestro.

Un abrazo

juan luis dijo...

Gracias Rafa.

No sé quién disfrutó más, si ella o yo...

Gracias por el comentario.

Edgardo Rubén Masa Martín dijo...

Gracias por compartir tu viaje con nostros. Ha sido una delicia. Respecto a lo del trípode, coincido contigo, y te diré más: la característica principal de un buen trípode es la virilidad. O sea, cuando lo vas a usar tiene que estar tieso, enhiesto, rígido y sólido. Sin embargo, cuando no lo usas debe ser pequeño y cómodo de llevar colgado. Jejeejej
Un abrazo.
P.D. pásate por mi blog, tengo una entrada nueva con chascarrillos sobre actividades AIA 2009 de la semana pasada.

Edgar.

juan luis dijo...

Je, je... buena metáfora... real como la vida misma, je, je...

Me paso por tu blog.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Eduardo,
esa frase sobre la virilidad del trípode es mía. Creo que la escribí en un grupo de la USENET hace casi diez años. Me ha hecho muchísima ilusión leerla. Gracias.

Zeissman