martes, 28 de octubre de 2008

La noche perfecta

Desde hace unos días estoy apuntado a la lista de correo de la Sección de Estrellas Dobles de la Liga Iberoamericana de Astronomía (LIADA), sección magistralmente coordinada por Francisco Rica, que, por cierto, es paisano mío de la vecina ciudad de Mérida, capital de Extremadura. Aunque desde hacía tiempo conocía la existencia de este activo grupo de observadores, no fue hasta que recibí la invitación de Carlos A. Krawczenko (de Argentina) y el entusiasmo de Rafael Benavides que decidí apuntarme.

El caso es que tras hacerlo eché un vistazo a su campaña actual para la observación y estudio de estrellas dobles. Hay que decir que esta sección presenta una propuesta de observación de determinadas estrellas "olvidadas" (neglected) en el catálogo del WDS. Cada cuatro meses hay una lista diferente de estrellas, agrupadas en aquellas que tienen una separación mayor de 5" o menor. La mayoría de estas estrellas llevan más de 100 años sin ser observadas, estando su confirmación, pues, pendiente. Es una gozada saber que se inicia la búsqueda de una estrella doble que no ha sido medida (y, por tanto, observada) desde que los ojos de William o John Herschel, A. Porteau, T. Espin... lo hicieran con su equipos hace un siglo o más.

La actual campaña (la última del año 2008) presentaba una interesante lista de estrellas dobles abandonadas que quedaban bien situadas desde mi lugar de observación. La mayoría de ellas están en la constelación de Pegaso, casi en el cénit por estas latitudes. Aprovechando el buen tiempo, el fin de semana transcurrió en el pueblo. El día era perfecto. Un 25 de octubre con temperaturas de 26º al mediodía, cielo azul impoluto y el campo que comienza a reverdecer.

Así que, como suele ser habitual, la tarde fue de paseo. El campo extremeño está precioso en esta época del año: los helechos marrones, los prados secos con una incipiente capa de hierba fresca, los árboles perdiendo su hoja y los castaños a rebosar de frutos que no paran de caer. Sirva esta fotografía para ilustrar lo que digo. El paseo, desde luego, mereció la pena. No es de extrañar que me escape a esa verde y fresca Campiña cada vez que pueda.


Pero lo mejor estaba por llegar. Al anochecer el viento, que se había hecho notar durante el día, paró. Quedó un cielo negro sin Luna con una estabilidad... perfecta. De esas escasas noches que lo tiene todo: transparencia, estabilidad, buena temperatura, sin Luna... es decir, de esas que sólo se producen cada dos o tres meses.

Como decía, llevaba preparadas las cartas de varias de las estrellas de la campaña de la LIADA; pero también tenía algunas otras que, desde el punto de vista personal, quería estudiar desde hacía tiempo. Finalmente, en esa noche memorable, pude observar 14 estrellas dobles (de las cuales, cinco eran de la LIADA), tomando de ellas las correspondientes tomas CCD. Utilicé el telescopio tanto a f5 (con reductor de focal), como a f10 (sin él). Antes dediqué un buen rato a asegurarme de que la colimación del equipo era buena. Y menos mal que lo hice porque existía un desajuste que me impedía sacar todo el partido al equipo.


En esta entrada presentaré mis resultados de las cinco estrellas de la LIADA. Las demás deberán esperar a la próxima entrada (¡tantas cosas para hacer... y tan escaso el tiempo disponible!).

La cosa empezó con POU5641, descubierta en 1899 por el francés A. Pourteau y catalogada como un par de 11.2/13.3 magnitud con una separación (rho) de 9." y un ángulo de posición (theta) de 237º. En base a las tomas que tomé esa noche, y la posterior reducción, podemos decir que un siglo y pico después no han variado mucho; mis datos para ella son: 7.96" y 238.8º. Como anécdota, a unos 9" se sitúa una compañera que conforma un curioso grupo (ronda la magnitud 15ª).


Después dediqué un buen rato al par más cerrado de las que llevaba preparadas de la mencionada campaña de la LIADA: la POU5615. Sus medidas en en la fecha de descubrimiento (también 1899) eran 14.6" y 197º. Se trata de un par precioso; mis medidas son: 7.78" y 140.08º.


Muy cerca de ella se sitúa POU5647, quizá la más difícil por la diferencia de brillo de las componentes (más de 3 magnitudes). Tras analizar las imágenes obtengo: 20.49" y 111.07º.


Le seguió el par POU5638, también catalogado por Porteau en 1899 y que tras analizar posee estos parámetros: 17.46" y 162.2º. Sus magnitudes están entre 9.5 y 13.5, aproximadamente).


Y, por último, estuve observando y fotografiando a SEI1549AB-C. La componente B se escapa a las posibilidades de mi equipo (está catalogada como A1451 en el WDS y su separación en 1985 era de 0.30"); sin embargo, la C es perfectamente visible como una estrella que ronda la 10ª magnitud con una cómoda separación de 20.49" a 22.5º.


La noche dio para mucho. Seguí observando hasta las 5 de la madrugada. Pero la noche lo merecía. La tarde anterior deparó otras agradables sorpresas, como la que me llevó por un sendero en el que pude ver, por segunda vez en mi vida, una efímera florecilla que crece en los prados agostados de otoño: la quitameriendas (merendera montana). Como la botánica es mi segunda afición, siempre que puedo aunar flores y estrellas recuerdo aquella frase de Janet Mattei (directora de la AAVSO hasta su fallecimiento en 2004 y también apasionada de la botánica): "Stars are flowers in the Universe and flowers are the stars of Earth".

miércoles, 22 de octubre de 2008

Al mal tiempo... dobles sencillas

Abstract | Last weekend I was in the country. Though the weather was not too good, I prepared a rapid session of observation with the small telescope refractor of 102 mm. Shortly the clouds appeared, so only I could observe two couples of stars.

El pasado fin de semana estuve en el pueblo. Allí pude disfrutar de la familia, de las comidas (como siempre, riquísimas y excesivas) y de un buen paseo por la campiña que lo rodea. Todo hubiera sido perfecto si el tiempo hubiera acompañado para hacer algo de Astronomía, pero claro, ya se sabe... no se puede tener todo (y menos al mismo tiempo). Por la tarde cayeron cuatro gotas, nada importante pero suficientes para traer humedad. Aunque después despejó y me animé a montar el tinglado, nada más salir la Luna era consciente de que una creciente bruma no me iba a permitir hacer gran cosa.



Así que desistí de montar el Celestron de 8" y me conformé con matar el gusanillo con el pequeño refractor de 102 mm. Tras echar un vistazo al Doble Cúmulo de Perseo, a M31 y ver unas cuantas dobles visualmente, pasé a montar la CCD. Elegí objetos sencillos, pares muy separados que no requerían de tomas largas y que fueran brillantes. Cuando llevaba poco más de media hora con la tarea me di cuenta de que el telescopio "chorreaba" por la humedad y que la bruma estaba subiendo de tal manera que, ciertamente, estaba perdiendo el tiempo.

Así que la noche se quedó en tres pares. Nada interesante, pero bueno, como decía... algo es algo. Aquí están las muestras de dicho trabajo.

ES2699 es un par que fue descubierto en 1892 por T. E. Espin, un religioso inglés cuyas aficiones eran los gatos y catalogar estrellas dobles. Los parámetros de este par poco han cambiado a lo largo del tiempo, y tras haber recibido 14 mediciones publicadas en el WDS podemos considerarlo como un par fijo. Según mis medidas de esa noche, la SEP=40.2" y el AP=297º (prácticamente idénticos a la medida de 2004 del WDS).


Curiosamente, al lado de ES2699 aparece otra doble, en realidad un sistema triple, también catalogado por Espin. Se trata de ES668AC (la componente B se escapaba por completo de las posibilidades del equipo de esa noche). Descubierta en 1908, realmente debe ser de nuevo un par fijo dado que el sistema prácticamente no ha cambiado en estos 100 años: AP=269º y SEP=23.5º. La componente B se sitúa a sólo 6".



Lo último que pude hacer fue capturar a la tercera estrella de Espin de la noche: ES2701. Se trata de dos estrellas brillantes (en torno a magnitud 9) descubiertas en 1892. Con 12 medidas en el WDS (la última de 2004), este par que podemos considerar fijo posee los siguientes parámetros "oficiales": 81º de SEP y 51.4" de AP; mis medidas parecen confirmarlas: 80.9º y 51.1".



La noche no daba para más, así que decidí ir a descansar, que el día había sido muy largo.

martes, 21 de octubre de 2008

¡¡Por fin he vuelto!!

Abstract | I have returned again. The magaize of my Astronomy Club (Agrupación Astronómica de Sabadell) has published the article of my last post (about BU436).

Pues sí, por fin he retomado esta interesante tarea de escribir un blog con mis venturas (y desventuras) astronómicas. La verdad es que desde el verano no he parado... vacaciones, mudanza, comienzo de curso, otros asuntos que requerían mi atención... en fin, demasiadas cosas y escaso el tiempo disponible. Pero aquí estoy de nuevo, aunque realmente nunca me fui: he seguido administrando los muchos correos que el personal me envía y he respondido a la mayoría de ellos. La verdad es que estoy contento con esta iniciativa personal. Ya superamos las 1000 visitas en este escaso medio año y teniendo en cuenta el parón de estos meses, esa cifra no me parece nada mala. Además, teniendo presente que los contenidos que presento giran en torno a un tema que no mueve a las multitudes, precisamente, pues todavía es mejor. Así que nada, aunque nunca me fui, aquí sigo.

Y quiero comenzar con una buena noticia personal. La revista ASTRUM de la Agrupación Astronómica de Sabadell (a la que pertenezco desde hace dos años) ha tenido a bien publicar la observación en la que se basaba mi último post previo al parón estival: el sistema triple BU436. Hombre, no es mala noticia que las estrellas dobles sigan apareciendo en los medios especializados (no todo van a ser "postales" del Universo, ¿no?).


La Agrupación Astronómica de Sabadell es una de las asociaciones más veteranas de España. Cuenta con medios prácticamente profesionales y sus publicaciones son de una calidad realmente sorprendentes, sobre si tenemos en cuenta que van dirigidas a un colectivo amateur. Con unas instalaciones que dan sana envidia (por vivir tan lejos de ellas y no poder disfrutarlas con frecuencia), ofrecen todo un recital de actividades astronómicas de lujo: sesiones de observación, visitas guiadas, los observatorios del Montsec, conferencias y cursos... en fin, un verdadero filón al que me quise apuntar. Actualmente tiene más de 1000 socios; sorprendente, ¿verdad?



Pues nada, si alguien más se quiere apuntar, ya sabe dónde encontrarlos.