domingo, 25 de mayo de 2008

Misterio resuelto

Note: To facilitate in something the reading of this blog to not Spanish-speaking readers, from today I will introduce a small summary of every entry in English.

Abstract | In my entry "Learning to measure doubles", I was commenting that there existed a couple that was not appearing in the WDS. Well then, after perfecting the Astrometry of these stars using the UCAC2 catalogue, the mystery has been solved.

En mi entrada del 6 de mayo titulada "Aprendiendo a medir dobles" comentaba que en el campo de ES2571 había otra doble curiosa que no aparecía en el WDS. Pues bien, aprovechando estos días lluviosos me he puesto a revisar estas tomas y las he analizado en profundidad.


En el campo de ES2571 aparecía, efectivamente, un par llamativo al que, tras hacer una rápida astrometría, no encontré en el WDS. Pues bien, me puse de nuevo manos a la obra y, afinando lo máximo posible la astrometría con el catálogo UCAC2, obtuve una separación para este curioso par de 9.199" (es decir, redondeando 9.2") y un AP 102.6º. Las posiciones calculadas resultaron ser: 183635.92+385835.8 y 183636.72+385833.8. Una nueva revisión al WDS me mostró la solución al misterio: en esas mismas coordenadas aparece la doble ALI 873. Los parámetros de este par coinciden bastante bien con los míos: SEP=9.2" / AP=104º. Pues bien, todo aclarado. No hay doble nueva pero sí una más a la que he podido realizar medidas.


Moraleja: cuando se trata de estrellas dobles, hay que afinar mucho la astrometría (si es posible en varias tomas diferentes) y revisar bien el WDS. Lección aprendida.

jueves, 22 de mayo de 2008

¿Cuál fue la primera estrella doble descubierta?



Ciertos objetos astronómicos tienen el honor de haber sido los primeros en ser observados y/o descubiertos y, de esta manera, se convierten en los precursores de todo un género celestial. Así, el descubrimiento de Ceres por parte de G. Piazzi en 1801 abrió las puertas a la investigación del hoy numeroso cinturón de asteroides (si bien actualmente es más exacto llamar planeta enano a este pequeño mundo descubierto en Sicilia precisamente cuando arrancaba el prodigioso siglo XIX, es decir, el 1 de enero de 1801). O, por ejemplo, la estrella ómicron Ceti, más conocida como Mira (en latín: la “maravillosa”), la primera estrella variable descubierta en el cielo. El autor de este descubrimiento, el alemán David Fabricius, no pudo más que maravillarse al observar en 1596 que esta estrella cambiaba de brillo. La inmutabilidad de los cielos se venía abajo. Hoy día son miles las estrellas variables conocidas…

Y… ¿cuál fue la primera estrella doble descubierta? Existen algunos pares de estrellas que se pueden desdoblar a simple vista. No es de extrañar, por tanto, que se conozcan desde la antigüedad; el mejor ejemplo es el caso de nu Sagittarii, que ya aparece descrita como “estrella doble” en el Almagesto de Ptolomeo. Estas dos estrellas (nu1 y nu2), separadas por 14’ pasaron a la tradición árabe como Ain al Rami, literalmente: “el ojo del arquero”. Quizá se utilizara para comprobar la agudeza visual de estos guerreros armados de arco y flechas. Hoy día sabemos que esta estrella es realmente un sistema múltiple ya que asociada a nu1 existen otras dos estrellas, separadas por 2.5” y 28.2” respectivamente. Igualmente, Mizar y Alcor (dos estrellas de la Osa Mayor) son fácilmente resolubles por sus 11’ de separación.

No obstante, estas últimas poseen una historia más allá de la tradición visual. Benedetto Castelli, alumno aventajado y amigo de Galileo, remitió una carta en 1617 al genio paduano en la que le indicaba que, tras observar a Mizar al telescopio, había observado que estaba compuesta en realidad por dos estrellas. Por ello, se considera a Mizar como la primera estrella doble descubierta. A Galileo le entusiasmó esta noticia que recibía de su antiguo pupilo y creyó ver en esta peculiaridad una posibilidad para calcular la distancia a las estrellas, un tema que siempre había intrigado a los astrónomos. C. Huygens descubrió, al parecer de forma independiente, esta duplicidad de Mizar mucho tiempo después, en 1650.

Castelli todavía descubrió en 1617 otro par en Monoceros, o el sistema de beta Scorpii en 1627. Y a partir de ahí se precipitan los descubrimientos: theta Orionis por Galileo como sistema triple en ese mismo año (habrá que esperar a 1673 para que el religioso francés Jean Picard descubriera la cuarta componente del famoso Trapecio de Orión), en 1664/1665 gamma Arietis por Robert Hooke, en 1685 la primera descrita en el cielo austral por Fontenay en alpha Crucis, …

Jean Picard

Y así hasta el siglo XVIII-XIX, momento en el que la obsesión por descubrir dobles llevaría a la astronomía de posición y la astrofísica a publicar verdaderos catálogos con numerosas estrellas dobles. A diferencia de hoy, durante esos siglos era uno de los temas “de moda” dentro de la observación astronómica. Mucho de ello se debe al gran William Herschel, uno de mis héroes astronómicos. Leyendo una breve biografía de este astrónomo inglés de origen alemán es como comencé a interesarme en la Astronomía. Si vida es un verdadero prodigio de coraje y curiosidad científica. Pero claro, eso habrá que dejarlo para otra entrada de este blog.

martes, 20 de mayo de 2008

Podcasts de Astronomía

Desde siempre he sentido pasión por la radio. Suele acompañarme en cada cosa que hago; creo que esa afición se la debo a mi padre, radiotécnico aficionado. Todavía recuerdo su taller casero y el inconfundible sonido de aquellas radios construidas por él, el olor a estaño del soldador... y ahora siento nostalgia de aquel día en que fabricó su primera radio, una de galena, que a duras penas conseguíamos escuchar por las noches con unos auriculares.

Pues bien, desde que se inventó esto de los podcasts puedo aunar dos grandes aficiones: la radio y la astronomía. No es que haya mucho donde elegir, pero gracias a las descargas de programas puedo acceder a programas de radio que están disponibles par cualquier usuario del mundo. Tienen mucha tradición en EE.UU. (el cazador de cometas David Levy tiene uno desde hace mucho tiempo, por ejemplo), pero en los países de habla hispana comienza a haber alguna oferta al respecto.

El primero que descubrí es "Desde el Sur... explorando el Cosmos" un programa argentino emitido a través de RadioKosmos de México. Es semanal y ya casi llegan a los 100 programas (con algunas interrupciones estivales... australes, claro). Ya me he acostumbrado a la voz de Ricardo Sánchez y Esther Letrica y son como de la familia. Especialmente entretenida es la sección de Víctor Bibé, un aficionado argentino que reside bajo los nublados cielos de Ushuaia (Tierra del Fuego), la ciudad más austral del planeta (aunque últimamente se prodiga poco).

En España tenemos todo un lujo: "A través del Universo" un programa de radio que se emite desde Radio Contadero de Granada y que cuenta con la dirección de Emilio García y Pablo Santos, dos astrónomos profesionales del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Cuenta con buenos medios, buena música, invitados excepcionales... y la voz de Ana Tamayo (¡¡queremos una foto suya en la web ya!!). Muy recomendable a pesar de Felipe Astrologuito. La sección del capitán Kirk es muy divertida.


Y hace poco me he enterado de que existe uno nuevo que hasta ahora cuenta con tres emisiones. Se trata de "El cinturón de Orión". Aunque abarca todas las ciencias, veo que dedican un papel protagonista a la Astronomía. Se emite en Radio San Vicente de Alicante, aunque disponen una sección de descargas. Todavía no puedo formarme una opinión sobre él porque acabo de descargarme su primer programa. Ya os contaré, seguro que soy un oyente fiel.


Hay otros podcasts que tratan el tema astronómico, aunque sea de pasada. Pero hoy he preferido hablaros de los tres que suelo escuchar. ¿Conoces alguno más? ¿Escuchas la radio mientras observas?

martes, 6 de mayo de 2008

Aprendiendo a medir dobles

El pasado puente pude disfrutar de un par de días de descanso en mi casa de Valencia de Alcántara (Cáceres). Este pueblo y, sobre todo, su preciosa Campiña son un remanso de paz verde en la frontera con Portugal. Aunque sus frondosos bosques de pinos, castaños, carballos y encinas fueron diezmados por un horrible incendio hace casi cinco años, la naturaleza (y alguna ayuda humana) se está encargando de devolverla, poco a poco, a su esplendor natural de hace unos años.

Pues bien, además de algún agradable paseo por los caminos de la Campiña valentina, pude desempolvar el equipo después de lluvias y cielos enmarañados. Así que me propuse seguir con mi intención de aprender, de una vez por todas, a medir estrellas dobles utilizando una CCD. Para ello empleé el consabido C8 y la CCD Atik.

Como estoy en fase de aprendizaje, mi lista se ceñía a pares separados con distancias superiores a 10". De todos modos, elegí alguna más cerrada para comprobar, desde estas fases iniciales, la fiabilidad del método y la precisión de mis medidas. Por supuesto, todas las estrellas son pares bien medidos y conocidos. Los resultados que ofrezco son de algunas estrellas (10 en total) cuyas imágenes tomé este puente, junto con algunas que ya había realizado hace algún tiempo.

Medir estrellas dobles con CCD es muy entetenido. Primero debes localizar el par, algo que, si no tienes práctica y las estrellas son poco brillantes y no se ven en el buscador, se convierte en un trabajo de chinos. Una vez localizada, debes tomar una serie de capturas a diferentes tiempos de exposición (3 segundos, 5, 10, 15...) para después elegir aquel más idóneo y sacar una serie de unas 20 capturas. Una vez terminada tu lista de estrellas prevista para esa noche (¡si es que la terminas!) puedes dedicarte a tomar otras imágenes; de objetos de cielo profundo, por ejemplo.

Ya en casa tienes que ponerte manos a la obra con el procesado. Yo empleo Astrometrica, el fantástico software de H. Raab que puede adquirise a un módico precio (el dinero mejor gastado en mi vida astronómica). Si tengo que sumar imágenes (o promediar), me decanto por Astroart. Introduces las coordenadas del par a medir, sitúas el par en el campo ofrecido por la toma, realizas ajustas necesarios sobre la focal del telescopio y la rotación del campo... ¡¡y ya está!! Aparecen estrellas de referencia dentro de circulitos verdes. Tu imagen está lista para ser medida. Afortunadamente, la sensibilidad de mi cámara me ofrece siempre de 20 estrellas para arriba de referencia, algo que no está mal. Una vez medidos los pares sólo falta calcular la separación (SEP) y el ángulo de posición (AP).



Pues bien, comencé con dobles fáciles. HJ2003 es un par descubierto en 1831. Mis mediciones la sitúan en un AP=333º y una SEP=16.723", es decir, parámetros perfectamente compatibles con las medidas que aparecen en el WDS.


ES2584 es un par situado en Casiopea, como el anterior, con magnitudes algo más débiles que la 9ª. Fue descubierto en 1903 y mis mediciones dan: AP=196.3º, SEP=15.732". El WDS ofrece en su última medida, de 2003, los siguientes parámetros: AP= 197, SEP=15.8. Como vemos, esto funciona.


STI1487 está compuesto por dos estrellas de magnitudes 9.9 y 13.5. Fue descubierto en 1904. Mis medidas son: AP=55.26º, SEP=14.215". El WDS ofrece unos parámetros para el año 2000 (año de su última medición) de AP=55º y SEP=14.3". Parece una doble bastante estática. Me voy animando.


AG8 y HJ2094 ofrece resultados igualmente esperanzadores. Parece que el método (y los sabios consejos de Rafael Benavides, al que mareo cada poco con un aluvión de preguntas) funciona y que me voy haciendo con él. Ambos resultados aparecen clavados a los WDS.

Lo mismo ocurre con HJ1928AB, un par descubierto en 1901. Mis mediciones dan AP=183.11º y SEP=16.134". La última medición que aparece en el WDS (2001) da AP=184º y SEP=15.3". Hay una diferencia de 0.8", que bien puede deberse al desplazamiento real de la estrella secundaria ya que la SEP parece aumentar con el tiempo (su primera medición, la de 1901 daba SEP=13.1").

Tan animado me encuentro que me decido a pasar a estrellas con una separación inferior a 10". Es sabido que para medir estrellas tan juntas hay que disponer de una buena focal (normalmente se usa la lente Barlow para este fin) y una buena atmósfera. Pues bien, esa noche yo no tenía ni una ni otra. De todos modos la emoción me animó.

STF2381 es un par descubierto en 1830 con magnitudes de 8.3 y 10.4. Mis medidas dan AP=122º (clavado al WDS) y SEP=8.547". Aquí es evidente que existe una pequeña discordancia con el WDS pues la última medida oficial es de 8.7". El brillo de la principal oculta algo a la secundaria. En esta situación debo aprender a afinar más, usando sobre todo el histograma y midiendo sobre una ampliación x4 de la imagen. Aún así, el resultado no es malo para un principiante. También me puede ayudar el hecho de sacar una exposición más corta con la CCD, de unos 5 segundos.


ES2571 es un par descubierto en 1930 de estrellas de brillo muy similar (10.5 y 10.7). Después de procesar la imagen me doy cuenta de que la medida es bastante más precisa que la anterior a pesar de que su separación es menor: se debe a que las magnitudes están más igualadas. Mis medidas se parecen bastante al WDS: AP=68º y SEP=6.8". Es curioso, en el campo aparece un par llamativo (arriba a la izquierda). Después de hacer su astrometría no encuentro nada en el WDS.


Finalmente, la más difícil de la noche: BRT1919. Según el WDS su SEP=3.7", demasiado cercana para probarlo con este equipo sin Barlow (la olvidé en Badajoz). Aún así lo intento: me sale AP=326º y SEP=3.5"; ¡no está mal! Trabajando a f/10 a foco primario estas estrellitas de magnitud 11 y pico separadas sólo por 3" me cuadran bastante bien. Lo que no sé es si la diferencia de -0.2" en la SEP se debe a un acercamiento real de estas estrellas (teniendo en cuenta que la última medida del WDS es de 1999) o a un error de precisión en mi toma.


Conclusión: esto promete. He aprendido a hacer astrometría usando el mítico Astrometrica. Veo que la CCD puede responder adecuadamente. Pero... si quiero medir dobles realmente interesantes tengo que usar la Barlow y afinar mucho en la toma de imágenes con la CCD.

Como la noche había terminado bien, me puse con M57 (estaba allí mismo). Nada, no soy astrofotógrafo y no se me da bien. Aquí tenéis la suma de 10 imágenes de 5 segundos. No tiene ningún tipo de procesado ni retoque. Algo es algo.



lunes, 5 de mayo de 2008

Nuevos accesorios


Coincidiendo con el ansiado puente me llegó algún accesorio nuevo que había encargado hacía poco a Alpha Cygni. Se trata de un flip mirror, un reductor de focal y un adaptador SCT de 2" que es necesario para "enchufar" el flip mirror a mi Celestron.

Como lo recibí el sábado, sólo pude probarlo una noche (que para más inri se nubló al poco de empezar la observación), pero, por lo que vi, el resultado me convence.

El trabajar con una CCD sin un sistema GOTO obliga a estar cambiando constantemente el ocular que empleo para localizar la estrella u objeto por la cámara, de manera que el trabajo se hace lento y tedioso. Además, está el problema del enfoque: cuando cambias el ocular por la CCD el enfoque se pierde, y es muy tedioso enfocar de esta manera. Había probado diversos métodos: el más ingenioso, para un negado del bricolaje como yo, fue adherir un círculo graduado al enfocador del Celestron, de esa manera el enfoque podía afinarse sin necesidad de tomar continuas tomas con la cámara hasta que fuera lo suficientemente bueno; pero también había montado sobre el tubo principal otro más pequeño a manera de buscador. Probé con un refractor de 102 mm. pero el peso era demasiado para mi Vixen GPDX, así que lo intenté con un pequeño refractor de 70 mm. Aunque la montura aguantaba bien... se descolimaba con frecuencia y la estabilidad del sistema para seguimientos largos dejaba que desear. Por último, lo intenté con una "guía fuera de eje" de Celestron que años atrás había adquirido cuando hacía mis pinitos astrofotográficos. No la recomiendo: encontrar algo con ella es casi imposible.

Así que vi la luz: los flip miror son ideales para localizar objetos teniendo "enchufados" al mismo tiempo un ocular y una cámara CCD (o cualquier otra cámara), derivando la luz a uno u otro mediante un espejo abatible. Después de preguntar por foros y tiendas, me decanté por la opción económica, el de la marca Vixen. A pesar de su precio (poco más de 60€), cumple perfectamente con su cometido. Su aspecto es, quizá, su punto débil: un tanto tosco y aparatoso pero tiene a su favor su poco peso (es de un material plástico que no sé identificar).



La primera prueba fue satisfactoria: localizo algo con el ocular, abato el espejo y tras disparar con la CCD allí está el objeto. Con la suerte añadida de que el enfoque es muy similar para el visual como para la CCD, así que he reducido en mucho el tiempo de búsqueda y enfoque del objeto a estudiar. Terminé encantado.

El reductor de focal es el de la marca Atik, que se ha popularizado mucho en los últimos años. Se enrosca directamente a la CCD y aumenta el campo al doble, con lo que localizar objetos con el diminuto chip de mi cámara es ahora cosa de niños. No he percibido una disminución de la calidad de los objetos fotografiados ni coma en los bordes del campo. Así que mi Celestron ha pasado de ser f/10 a f/5 por el módico precio de 30 €. Los "puristas" dirán que esos reductores de focal son "pan para hoy y hambre para mañana", pero para el cometido que quiero encomendarles me sobra, así que espero usarlo con frecuencia.

Una imagen de muestra: el campo de Eta Draconis, no se aprecian distorsiones en los bordes.