domingo, 27 de abril de 2008

Astrometría de estrellas dobles

Como el tiempo atmosférico me impide observar, he pensado que sería bueno mantener algo más vivo el blog y dedicar alguna entrada a aspectos como mi equipo de observación y el principal trabajo astronómico que desarrollo (realmente debería decir, me gustaría desarrollar). Llevo una mala racha observacional que ya dura demasiado. Y precisamente ahora que me proponía observar por un tubo (el del telescopio, claro) la meteorología no acompaña: lluvia, inestabilidad, nubes altas que enmarañan mis cielos... En fin, vendrán días (noches) mejores.

Esta primera entrada técnica la dedicaré a la astrometría de estrellas dobles. En primer lugar debo decir que, al igual que Newton (y aunque suene pretencioso), yo también estoy "a hombros de gigantes". Todo lo que sé, que todavía no es mucho, se lo debo a otros, especialmente a Rafael Benavides, Florent Losse, Francisco M. Rica, etc. Gracias sobre todo al primero y a su paciencia he podido aprender algo sobre este apasionante tema.

La astrometría es, según la definición clásica, la parte de la astronomía que se encarga de medir y estudiar la posición, paralajes y el movimiento propio de los astros. Es una disciplina muy antigua, tanto como la astronomía. Es decir, se trata de una de las ocupaciones principales de la ciencia de los cielos. Los aficionados desarrollan una importante labor astrométrica que constituye, estoy seguro, una de nuestras principales aportaciones a la Ciencia.

Hay en España un nutrido grupo de astrometristas: para aquellos interesados por los cometas (puede verse su foro favorito, la lista de correo Cometas_obs), asteroides (hay un buen foro en el de la A.A. Hubble de Martos, Jaén), novas y supernovas... y también hay un reducido, pero activo, grupo disperso de astrometristas dedicados a las estrellas dobles (el ya referido Rafael Benavides, Tofol Tobal, etc.).

La astrometría de estrellas dobles se propone como fin principal medir la separación existente entre estrellas dobles, triples... (denimada "rho"). También se mide el ángulo de posición de una con respecto a otra (la secundaria con respecto a la principal, llamándose a esta medida "theta"). La estrella principal de un par doble se denomina A, la secundaria B, y así sucesivamente. La A suele ser la más brillante.


También existe un problema al que los astrometristas de estrellas dobles suelen dedicar su tiempo: buscar pares perdidos. ¿Perdidos? Sí, sí. Existen multitud de pares que se descubrieron hace decenas o cientos de años y cuyas coordenadas son muy imprecisas. No queda otra que ponerse a rastrear hasta encontrar un par que coincida con las características descritas en los catálogos.

Metodológicamente, existen varias alternativas a la hora de medir pares. Desde los más sencillos (un ocular reticulado micrométrico, por ejemplo) hasta aquellas más complejos que requieren del uso de cámaras CCD o similares (webcams).

Ambos métodos son eficaces en función del resultado que se quiera obtener. Evidentemente, el ocular micrométrico ofrece resultados válidos si no desea una precisión tal que pueda ser validada por los observatorios profesionales. El grupo de Estrellas Dobles de la agrupación SYRMA de Valladolid tiene algunos artículos de interés sobre este método.

Las webcams ofrecieron una primera solución para realizar astrometría. Aunque parezca increíble hay aficionados que han obtenido resultados de una gran precisión con este método. El método es, aparentemente, simple: realizar vídeos (que después se apilan) de estrellas dobles y después medirlas en función de un par que se toma como referencia y cuyos parámetros orbitales son bien conocidos como estables. Florent Losse, destacado astrónomo francés y doblista experto, desarrolló un software gratuito para realizar las mediciones de forma automática (el fabuloso Reduc).

Una típica imagen de estrella doble con webcam: Albireo

Sin embargo, el método webcam tiene sus limitaciones: la magnitud límite que se puede obtener con estas cámaras es reducido y el procesado algo tedioso. Quizá por ello la mayoría de los doblistas que quieren obtener medidas precisas utilizan CCD's. Una historia similar a la de tantos campos de investigación astronómica.

Aspecto de una doble brillante con CCD: HJ2003 (5 segundos, sin tratar).
Sus magnitudes rondan la 11 y su separación está en torno a 12".

La verdad es que para estudiar dobles no se requieren CCD's de miles de euros. Este trabajo es asequible casi para cualquier cámara: yo utilizo una CCD de las consideradas baratas (la Atik 16IC), pero otros hacen este trabajo con cámaras de video-vigilancia del tipo Mintron. Los resultados son sorprendentes. Sobra decir que para ello hay que utilizar el software adecuado (Astrometrica, sobre todo). Lo mejor de todo: se pueden hacer estudios muy serios desde polucionados cielos urbanos.

Otra doble: HJ1928AB (5 segundos, sin tratar).

Por supuesto, no se debe olvidar el placer de observar dobles por el mero hecho de observarlas. La belleza de un par destacado sobre el fondo negro, los matices cromáticos, el logro de separar visualmente un par difícil... son una experiencia que no se debe perder uno.

jueves, 24 de abril de 2008

Un buen amigo en el LPOD


Mi buen amigo (virtual por el momento) Rafael Benavides ha tenido el honor de ver publicada una de sus fantásticas imágenes en la web de Lunar Photo of the Day, la página que mantiene el columnista de Sky&Telescope Chuk Wood. Desde este humilde blog, ¡felicidades Rafa!

Rafael es un activo observador que reside en Posadas (Córdoba, España) y con un equipo que no para de aumentar (ahora va por un C11) obtiene unos resultados sorprendentes. Sus trabajos se centran en estrellas dobles (del que es un auténtico experto, quizá uno de los mejores de Europa) y la fotografía lunar. No es extraño, pues, que desde hace años coordine la sección de Estrellas Dobles de la revista especializada española AstronomíA. Está haciendo sus pinitos en cometas.

Invito a visitar su fantástico blog: Cuaderno de Observación.