domingo, 9 de noviembre de 2008

Con H de Herschel

Abstract | A new section in my blog: notes on doubles' History. Occasionally I will publish some news on astronomers of the past and current that stood out for their interest for the double stars. We begin with Sir Wlliam Herschel.


Este fin de semana toca casa. No hay escapada al pueblo; así que... no hay observación. Y eso que el cielo de esta noche, desde mi terraza, parece espléndido. De todos modos, a veces es necesario quedarse en casa para poner al día mil y una cosas pendientes; y una de ellas es una vieja idea que quería presentar en este blog mío: dedicar un espacio, sin periodicidad concreta, a los observadores de estrellas dobles, tanto los presentes como los pasados. Por eso, bien podría titularse "doblistas de ayer y hoy" pero, como me temo que podría ser tomado a pitorreo, se me ha ocurrido el nada imaginativo título de "Con H de Herschel". Pues bien, lo dicho: de vez en cuando propondré la lectura de las experiencias observacionales de astrónomos que han destacado por su contribución a la física estelar de las estrellas dobles. Por supuesto: tendrán cabida los astrónomos amateurs (también conocidos como astrónomos no profesionales); a fin de cuentas, este es un espacio creado y mantenido por uno de ellos, así que... hay que ser "corporativista". Mi idea es alternar la biografía de un astrónomo histórico con la de un astrónomo amateur de nuestro tiempo, ya sean españoles o extranjeros.

No tengo demasiadas pretensiones. Hay webs y bibliografía más completas sobre estos astrónomos. Sólo quiero entretener (y entretenerme) y, si es posible, enseñar algo. A ver si lo consigo.

William Herschel y las estrellas dobles

Lo tengo claro. Si tenía que empear por un observadores deestrellas dobles... no podía ser otro. Ya he dicho anteriormente que Sir William Herschel es uno de mis héroes astronómicos; además de descubrir Urano, cartografiar medio (o más) cielo boreal, descubrir el infrarrojo, catalogar cientos de objetos del cielo profundo, teorizar sobre el origen y forma del Universo, construir algunos de los telesocopios más grandes y célebres de la historia... resultó ser un observador pionero en la investigación de estrellas dobles.

Un hombre completo, vaya que sí. Su vida lo tiene todo... alemán de origen, hannoveriano para más señas, británico de adopción (aunque, dicen, simepre conservó un marcado acento de la Baja Sajonia), militar de escasa vocación... y, por si fuera poco, músico. De hecho, la mayor parte de su vida fue astrónomo amateur, un aficionado al que le costó despegar en el maravilloso mundo de la Astronomía (tanto por la edad a la que comenzó como por las dificultades que encontró para disponer de telescopios). Sin embargo, lo hizo por la puerta grande: descubriendo un nuevo mundo (y, de paso, duplicando el tamaño del Sistema Solar) y convirtiéndose en uno de los más afamados constructores de telescopios del mundo.

La faceta menos conocida de Herschel: compositor de sinfonías (24). Destacó más por sus conciertos de oboe.
Su música es hoy día muy difícil de encontrar.

Su relación con las estrellas dobles comenzó en Bath, lugar en el que se había asentado tras deambular por media Inglaterra como músico de poca fortuna. Allí pudo, finalmente, conseguir un digno puesto de organista y fue precisamente allí donde comenzó su frenética documentación sobre temas astronómicos y sobre óptica que, a la postre, le llevarían a fabricar fabulosos telescopios con los que escudriñó el cielo con una pericia y dedicación nunca antes conocida.

La hermosa ciudad de Bath, en el condado de Somerset, no muy lejos de Londres.

Bath era una hermosa ciudad de recreo de las clases acomodadas de Inglaterra, famosa por sus balnearios. Hoy día es una de las más turísticas del sur del país y, desde luego, razones no le faltan. Además de Herschel y de otros afamados ingleses de la época, por allí también deambuló Jane Austin, la inmortal esceritora de Orgullo y Prejuicio.

Su interés por las dobles nació de la lectura de la obra de Galileo. El florentino ya había expuesto la posibilidad de medir la distancia a las estrellas utilizando el método de la paralaje. Hasta entonces nadie había podido emplearlo con éxito, así que hubo que esperar a que Herschel se interesara por el tema para que se produjeran avances al respecto (todo hay que decirlo, la aportación de James Bradley es igualmente crucial en este empeño). Sin embargo, ocurrió que es de esas veces que se busca una cosa y se encuentra otra.

La batalla de Hastenbeck (1757) debió significar un trauma para el joven oboísta de la Guerdia Hannoveriana que era Herschel. Abandonó para siempre su Alemania natal y se instaló en Inglaterra siguiendo los consejos de su padre. Afortunadamente para él, el rey de Inglaterra era también el rey de esa zona de la Sajonia alemana. Esta sangrienta batalla (según algunos, casi 5000 muertos) fue un episodio más de la Guerra de los Siete Años, una de las primeras "guerras mundiales" de la Historia.

Para ello había que partir de dos hipótesis: las estrellas que parecen ser dobles lo son por mero efecto óptico. Igualmente, se suponía que todas las estrellas tenían un brillo muy parecido, por lo que su diferencia de magnitud se debía, realmente, a la diferente distancia a la que se encontraban. Medir la paralaje de ambas estrellas de forma precisa conduciría a un avance en el, por entonces, misterioso tema de las distancias estelares y, por ende, del tamaño del Universo. Por tanto, era necesario medir la posición exacta de ciertas estrellas dos veces al año, en posiciones opuestas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol. La distancia angular en las posiciones de las estrellas podría servir para medir la deseada distancia.

Así que el metódico William comenzó una catalogación de estrellas dobles que pudieran servir a ese propósito. Ese hecho tuvo lugar en 1782, un año después de que descubriera Urano y alcanzara, por fin, la estabilidad económica que le permitió la dedicación a su pasión a tiempo completo. Hasta poco antes de su muerte, y a medio camino entre Bath, Datchet y Slough, sistematizó 848 estrellas dobles distribuidas en tres catálogos.

En 1767 John Michel propuso que era posible que estos pares estelares tuvieran algún tipo de relación física, algo que en 1784 ya consideraba como bastante probable. Herschel tardó en hacerse a la idea de que esta posibilidad era cierta (en 1779 llegó a decir: "es todavía muy pronto para hacer una teoría de estrellas pequeñas girando en torno a otras grandes"). Finalmente, se rindió a la evidencia. Cuando presentó sus trabajos a la Royal Astronomical Society en 1802 (las Philosophical Transactions que años antes Halley había encumbrado como una publicación científica de primer orden), lo hizo para demostrar que Cástor y su compañera giraban en torno a un centro de masas común. Poco después acuñaría el término "estrella binaria". No pudo culminar su trabajo previsto: calcular la distancia a las estrellas mediante el estudio de las estrellas dobles, pero presentó en sociedad un nuevo campo de trabajo... el nuestro.

Clayhall, la finca de Slough en la que Herschel pasará los últimos años de su vida.

Tal y como recoge Francisco M. Rica en el artículo citado más abajo, Herschel está presente en el Washington Double Star (WDS), el catálogo más célebre de estrellas dobles (hasta tal punto que considera como el "oficial"), con 271 estrellas. Teniendo en cuenta que su intención original era medir la paralaje estelar, es normal que las diferencias de brillo entre las componentes sea grande (superior o igual a 3 magnitudes). Su inicial en el WDS, la H. Como realizó varios catálogos, su inicial va seguida de un número (1, 2...) y, finalmente, el correspondiente a la doble en sí (por ejemplo H 2 25). Sin duda, una H celébre, la H de Herschel.

A pesar de su ingente trabajo astronómico, y de los inicios azarosos de su vida, todavía pudo casarse, y lo hizo con una mujer amable y cariñosa... y rica. Efectivamente, tuvo nupcias en 1788 con Mary Baldwin Pitt (Herschel tenía 49 años), una viuda heredera de un gran fortuna de su primer marido, comerciante de éxito. Las fuentes de la época parecen confirmar que fueron un matrimonio bien evenido. A los cuatro años de casarse nació John Frederick William, John Herschel para los amigos, que continuó la exitosa carrera astronómica de su padre... pero esa es otra historia.

Ninguna biografía sobre Sir William puede finalizar sin hacer mención a Caroline, su hermana. La trajo desde Alemania en 1772; se convirtió en cómplice, ayudante, ama de llaves, astrónoma de éxito... todo un personaje que merece ser conocido en profundidad. Pero, al igual que ocurre con su sobrino John, esa es otra historia que merece ser contada mejor...

Me gusta mucho un breve pasaje de la historia de William. Un anciano Herschel, en 1819, escribía una carta a su hermana Caroline una mañana agradable de julio: "Lina, hay un gra cometa. Quiero que me ayudes. Ven a comer y pasa el día aquí. Si puedes venir poco después de la una, tendremos tiempo de preparar mapas y telescopios. Vi su situación la noche pasada; tiene una larga cola...". Cuando escribía estas líneas William tenía 81 años y resume perfectamente su espíritu y su amor por la ciencia de los cielos...

Para saber más

En la red

Rica Romero, F.M.: William Herschel y las estrellas dobles.
Rica Romero, F.M.: Biografía de William Herschel.
En Wikipedia: William Herschel.
William Herschel Society
William Herschel Museum

Libros sobre Herschel


The Herschel Chronicle by Constance Lubbock
Memoirs of Caroline Herschel
The Herschel Partnership by Michael Hoskin

En obra generales

Cualquier libro sobre Historia de la Astronomía dedica, a buen seguro, un apartado destacado a nuestro personaje. Yo recomiendo estos:

E. Aberbuj (1990): Con el cielo en el bolsillo. Ed. Ediciones de la Torre (Proyecto Quirón). Madrid.
G. Abetti (1992): Historia de la Astronomía. Ed. FCE. México. (La primera edición es de 1949).
T. Ferris (1999): La aventura del Universo. Ed. Crítica (Colección Drakontos). Madrid.
J. North (2001): Historia Fontana de la Astronomía y la Cosmología. Ed. FCE. México.

2 comentarios:

Rafa dijo...

Gracias por la iniciativa y por el espectacular estreno. William Herschel es uno de los personajes más admirados por muchos de nosotros. Sin él la Astronomía y en particular el mundo de las estrellas dobles no serían los mismo.

juan luis dijo...

Gracias Rafa, pues sí, el gran William, tan tenaz, tan humilde...una vida completa.