jueves, 22 de mayo de 2008

¿Cuál fue la primera estrella doble descubierta?



Ciertos objetos astronómicos tienen el honor de haber sido los primeros en ser observados y/o descubiertos y, de esta manera, se convierten en los precursores de todo un género celestial. Así, el descubrimiento de Ceres por parte de G. Piazzi en 1801 abrió las puertas a la investigación del hoy numeroso cinturón de asteroides (si bien actualmente es más exacto llamar planeta enano a este pequeño mundo descubierto en Sicilia precisamente cuando arrancaba el prodigioso siglo XIX, es decir, el 1 de enero de 1801). O, por ejemplo, la estrella ómicron Ceti, más conocida como Mira (en latín: la “maravillosa”), la primera estrella variable descubierta en el cielo. El autor de este descubrimiento, el alemán David Fabricius, no pudo más que maravillarse al observar en 1596 que esta estrella cambiaba de brillo. La inmutabilidad de los cielos se venía abajo. Hoy día son miles las estrellas variables conocidas…

Y… ¿cuál fue la primera estrella doble descubierta? Existen algunos pares de estrellas que se pueden desdoblar a simple vista. No es de extrañar, por tanto, que se conozcan desde la antigüedad; el mejor ejemplo es el caso de nu Sagittarii, que ya aparece descrita como “estrella doble” en el Almagesto de Ptolomeo. Estas dos estrellas (nu1 y nu2), separadas por 14’ pasaron a la tradición árabe como Ain al Rami, literalmente: “el ojo del arquero”. Quizá se utilizara para comprobar la agudeza visual de estos guerreros armados de arco y flechas. Hoy día sabemos que esta estrella es realmente un sistema múltiple ya que asociada a nu1 existen otras dos estrellas, separadas por 2.5” y 28.2” respectivamente. Igualmente, Mizar y Alcor (dos estrellas de la Osa Mayor) son fácilmente resolubles por sus 11’ de separación.

No obstante, estas últimas poseen una historia más allá de la tradición visual. Benedetto Castelli, alumno aventajado y amigo de Galileo, remitió una carta en 1617 al genio paduano en la que le indicaba que, tras observar a Mizar al telescopio, había observado que estaba compuesta en realidad por dos estrellas. Por ello, se considera a Mizar como la primera estrella doble descubierta. A Galileo le entusiasmó esta noticia que recibía de su antiguo pupilo y creyó ver en esta peculiaridad una posibilidad para calcular la distancia a las estrellas, un tema que siempre había intrigado a los astrónomos. C. Huygens descubrió, al parecer de forma independiente, esta duplicidad de Mizar mucho tiempo después, en 1650.

Castelli todavía descubrió en 1617 otro par en Monoceros, o el sistema de beta Scorpii en 1627. Y a partir de ahí se precipitan los descubrimientos: theta Orionis por Galileo como sistema triple en ese mismo año (habrá que esperar a 1673 para que el religioso francés Jean Picard descubriera la cuarta componente del famoso Trapecio de Orión), en 1664/1665 gamma Arietis por Robert Hooke, en 1685 la primera descrita en el cielo austral por Fontenay en alpha Crucis, …

Jean Picard

Y así hasta el siglo XVIII-XIX, momento en el que la obsesión por descubrir dobles llevaría a la astronomía de posición y la astrofísica a publicar verdaderos catálogos con numerosas estrellas dobles. A diferencia de hoy, durante esos siglos era uno de los temas “de moda” dentro de la observación astronómica. Mucho de ello se debe al gran William Herschel, uno de mis héroes astronómicos. Leyendo una breve biografía de este astrónomo inglés de origen alemán es como comencé a interesarme en la Astronomía. Si vida es un verdadero prodigio de coraje y curiosidad científica. Pero claro, eso habrá que dejarlo para otra entrada de este blog.