Misterio resuelto

Note: To facilitate in something the reading of this blog to not Spanish-speaking readers, from today I will introduce a small summary of every entry in English.

Abstract | In my entry "Learning to measure doubles", I was commenting that there existed a couple that was not appearing in the WDS. Well then, after perfecting the Astrometry of these stars using the UCAC2 catalogue, the mystery has been solved.

En mi entrada del 6 de mayo titulada "Aprendiendo a medir dobles" comentaba que en el campo de ES2571 había otra doble curiosa que no aparecía en el WDS. Pues bien, aprovechando estos días lluviosos me he puesto a revisar estas tomas y las he analizado en profundidad.


En el campo de ES2571 aparecía, efectivamente, un par llamativo al que, tras hacer una rápida astrometría, no encontré en el WDS. Pues bien, me puse de nuevo manos a la obra y, afinando lo máximo posible la astrometría con el catálogo UCAC2, obtuve una separación para este curioso par de 9.199" (es decir, redondeando 9.2") y un AP 102.6º. Las posiciones calculadas resultaron ser: 183635.92+385835.8 y 183636.72+385833.8. Una nueva revisión al WDS me mostró la solución al misterio: en esas mismas coordenadas aparece la doble ALI 873. Los parámetros de este par coinciden bastante bien con los míos: SEP=9.2" / AP=104º. Pues bien, todo aclarado. No hay doble nueva pero sí una más a la que he podido realizar medidas.


Moraleja: cuando se trata de estrellas dobles, hay que afinar mucho la astrometría (si es posible en varias tomas diferentes) y revisar bien el WDS. Lección aprendida.

Podcasts de Astronomía

Desde siempre he sentido pasión por la radio. Suele acompañarme en cada cosa que hago; creo que esa afición se la debo a mi padre, radiotécnico aficionado. Todavía recuerdo su taller casero y el inconfundible sonido de aquellas radios construidas por él, el olor a estaño del soldador... y ahora siento nostalgia de aquel día en que fabricó su primera radio, una de galena, que a duras penas conseguíamos escuchar por las noches con unos auriculares.

Pues bien, desde que se inventó esto de los podcasts puedo aunar dos grandes aficiones: la radio y la astronomía. No es que haya mucho donde elegir, pero gracias a las descargas de programas puedo acceder a programas de radio que están disponibles par cualquier usuario del mundo. Tienen mucha tradición en EE.UU. (el cazador de cometas David Levy tiene uno desde hace mucho tiempo, por ejemplo), pero en los países de habla hispana comienza a haber alguna oferta al respecto.

El primero que descubrí es "Desde el Sur... explorando el Cosmos" un programa argentino emitido a través de RadioKosmos de México. Es semanal y ya casi llegan a los 100 programas (con algunas interrupciones estivales... australes, claro). Ya me he acostumbrado a la voz de Ricardo Sánchez y Esther Letrica y son como de la familia. Especialmente entretenida es la sección de Víctor Bibé, un aficionado argentino que reside bajo los nublados cielos de Ushuaia (Tierra del Fuego), la ciudad más austral del planeta (aunque últimamente se prodiga poco).

En España tenemos todo un lujo: "A través del Universo" un programa de radio que se emite desde Radio Contadero de Granada y que cuenta con la dirección de Emilio García y Pablo Santos, dos astrónomos profesionales del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Cuenta con buenos medios, buena música, invitados excepcionales... y la voz de Ana Tamayo (¡¡queremos una foto suya en la web ya!!). Muy recomendable a pesar de Felipe Astrologuito. La sección del capitán Kirk es muy divertida.


Y hace poco me he enterado de que existe uno nuevo que hasta ahora cuenta con tres emisiones. Se trata de "El cinturón de Orión". Aunque abarca todas las ciencias, veo que dedican un papel protagonista a la Astronomía. Se emite en Radio San Vicente de Alicante, aunque disponen una sección de descargas. Todavía no puedo formarme una opinión sobre él porque acabo de descargarme su primer programa. Ya os contaré, seguro que soy un oyente fiel.


Hay otros podcasts que tratan el tema astronómico, aunque sea de pasada. Pero hoy he preferido hablaros de los tres que suelo escuchar. ¿Conoces alguno más? ¿Escuchas la radio mientras observas?

Aprendiendo a medir dobles

El pasado puente pude disfrutar de un par de días de descanso en mi casa de Valencia de Alcántara (Cáceres). Este pueblo y, sobre todo, su preciosa Campiña son un remanso de paz verde en la frontera con Portugal. Aunque sus frondosos bosques de pinos, castaños, carballos y encinas fueron diezmados por un horrible incendio hace casi cinco años, la naturaleza (y alguna ayuda humana) se está encargando de devolverla, poco a poco, a su esplendor natural de hace unos años.

Pues bien, además de algún agradable paseo por los caminos de la Campiña valentina, pude desempolvar el equipo después de lluvias y cielos enmarañados. Así que me propuse seguir con mi intención de aprender, de una vez por todas, a medir estrellas dobles utilizando una CCD. Para ello empleé el consabido C8 y la CCD Atik.

Como estoy en fase de aprendizaje, mi lista se ceñía a pares separados con distancias superiores a 10". De todos modos, elegí alguna más cerrada para comprobar, desde estas fases iniciales, la fiabilidad del método y la precisión de mis medidas. Por supuesto, todas las estrellas son pares bien medidos y conocidos. Los resultados que ofrezco son de algunas estrellas (10 en total) cuyas imágenes tomé este puente, junto con algunas que ya había realizado hace algún tiempo.

Medir estrellas dobles con CCD es muy entetenido. Primero debes localizar el par, algo que, si no tienes práctica y las estrellas son poco brillantes y no se ven en el buscador, se convierte en un trabajo de chinos. Una vez localizada, debes tomar una serie de capturas a diferentes tiempos de exposición (3 segundos, 5, 10, 15...) para después elegir aquel más idóneo y sacar una serie de unas 20 capturas. Una vez terminada tu lista de estrellas prevista para esa noche (¡si es que la terminas!) puedes dedicarte a tomar otras imágenes; de objetos de cielo profundo, por ejemplo.

Ya en casa tienes que ponerte manos a la obra con el procesado. Yo empleo Astrometrica, el fantástico software de H. Raab que puede adquirise a un módico precio (el dinero mejor gastado en mi vida astronómica). Si tengo que sumar imágenes (o promediar), me decanto por Astroart. Introduces las coordenadas del par a medir, sitúas el par en el campo ofrecido por la toma, realizas ajustas necesarios sobre la focal del telescopio y la rotación del campo... ¡¡y ya está!! Aparecen estrellas de referencia dentro de circulitos verdes. Tu imagen está lista para ser medida. Afortunadamente, la sensibilidad de mi cámara me ofrece siempre de 20 estrellas para arriba de referencia, algo que no está mal. Una vez medidos los pares sólo falta calcular la separación (SEP) y el ángulo de posición (AP).



Pues bien, comencé con dobles fáciles. HJ2003 es un par descubierto en 1831. Mis mediciones la sitúan en un AP=333º y una SEP=16.723", es decir, parámetros perfectamente compatibles con las medidas que aparecen en el WDS.


ES2584 es un par situado en Casiopea, como el anterior, con magnitudes algo más débiles que la 9ª. Fue descubierto en 1903 y mis mediciones dan: AP=196.3º, SEP=15.732". El WDS ofrece en su última medida, de 2003, los siguientes parámetros: AP= 197, SEP=15.8. Como vemos, esto funciona.


STI1487 está compuesto por dos estrellas de magnitudes 9.9 y 13.5. Fue descubierto en 1904. Mis medidas son: AP=55.26º, SEP=14.215". El WDS ofrece unos parámetros para el año 2000 (año de su última medición) de AP=55º y SEP=14.3". Parece una doble bastante estática. Me voy animando.


AG8 y HJ2094 ofrece resultados igualmente esperanzadores. Parece que el método (y los sabios consejos de Rafael Benavides, al que mareo cada poco con un aluvión de preguntas) funciona y que me voy haciendo con él. Ambos resultados aparecen clavados a los WDS.

Lo mismo ocurre con HJ1928AB, un par descubierto en 1901. Mis mediciones dan AP=183.11º y SEP=16.134". La última medición que aparece en el WDS (2001) da AP=184º y SEP=15.3". Hay una diferencia de 0.8", que bien puede deberse al desplazamiento real de la estrella secundaria ya que la SEP parece aumentar con el tiempo (su primera medición, la de 1901 daba SEP=13.1").

Tan animado me encuentro que me decido a pasar a estrellas con una separación inferior a 10". Es sabido que para medir estrellas tan juntas hay que disponer de una buena focal (normalmente se usa la lente Barlow para este fin) y una buena atmósfera. Pues bien, esa noche yo no tenía ni una ni otra. De todos modos la emoción me animó.

STF2381 es un par descubierto en 1830 con magnitudes de 8.3 y 10.4. Mis medidas dan AP=122º (clavado al WDS) y SEP=8.547". Aquí es evidente que existe una pequeña discordancia con el WDS pues la última medida oficial es de 8.7". El brillo de la principal oculta algo a la secundaria. En esta situación debo aprender a afinar más, usando sobre todo el histograma y midiendo sobre una ampliación x4 de la imagen. Aún así, el resultado no es malo para un principiante. También me puede ayudar el hecho de sacar una exposición más corta con la CCD, de unos 5 segundos.


ES2571 es un par descubierto en 1930 de estrellas de brillo muy similar (10.5 y 10.7). Después de procesar la imagen me doy cuenta de que la medida es bastante más precisa que la anterior a pesar de que su separación es menor: se debe a que las magnitudes están más igualadas. Mis medidas se parecen bastante al WDS: AP=68º y SEP=6.8". Es curioso, en el campo aparece un par llamativo (arriba a la izquierda). Después de hacer su astrometría no encuentro nada en el WDS.


Finalmente, la más difícil de la noche: BRT1919. Según el WDS su SEP=3.7", demasiado cercana para probarlo con este equipo sin Barlow (la olvidé en Badajoz). Aún así lo intento: me sale AP=326º y SEP=3.5"; ¡no está mal! Trabajando a f/10 a foco primario estas estrellitas de magnitud 11 y pico separadas sólo por 3" me cuadran bastante bien. Lo que no sé es si la diferencia de -0.2" en la SEP se debe a un acercamiento real de estas estrellas (teniendo en cuenta que la última medida del WDS es de 1999) o a un error de precisión en mi toma.


Conclusión: esto promete. He aprendido a hacer astrometría usando el mítico Astrometrica. Veo que la CCD puede responder adecuadamente. Pero... si quiero medir dobles realmente interesantes tengo que usar la Barlow y afinar mucho en la toma de imágenes con la CCD.

Como la noche había terminado bien, me puse con M57 (estaba allí mismo). Nada, no soy astrofotógrafo y no se me da bien. Aquí tenéis la suma de 10 imágenes de 5 segundos. No tiene ningún tipo de procesado ni retoque. Algo es algo.



Nuevos accesorios


Coincidiendo con el ansiado puente me llegó algún accesorio nuevo que había encargado hacía poco a Alpha Cygni. Se trata de un flip mirror, un reductor de focal y un adaptador SCT de 2" que es necesario para "enchufar" el flip mirror a mi Celestron.

Como lo recibí el sábado, sólo pude probarlo una noche (que para más inri se nubló al poco de empezar la observación), pero, por lo que vi, el resultado me convence.

El trabajar con una CCD sin un sistema GOTO obliga a estar cambiando constantemente el ocular que empleo para localizar la estrella u objeto por la cámara, de manera que el trabajo se hace lento y tedioso. Además, está el problema del enfoque: cuando cambias el ocular por la CCD el enfoque se pierde, y es muy tedioso enfocar de esta manera. Había probado diversos métodos: el más ingenioso, para un negado del bricolaje como yo, fue adherir un círculo graduado al enfocador del Celestron, de esa manera el enfoque podía afinarse sin necesidad de tomar continuas tomas con la cámara hasta que fuera lo suficientemente bueno; pero también había montado sobre el tubo principal otro más pequeño a manera de buscador. Probé con un refractor de 102 mm. pero el peso era demasiado para mi Vixen GPDX, así que lo intenté con un pequeño refractor de 70 mm. Aunque la montura aguantaba bien... se descolimaba con frecuencia y la estabilidad del sistema para seguimientos largos dejaba que desear. Por último, lo intenté con una "guía fuera de eje" de Celestron que años atrás había adquirido cuando hacía mis pinitos astrofotográficos. No la recomiendo: encontrar algo con ella es casi imposible.

Así que vi la luz: los flip miror son ideales para localizar objetos teniendo "enchufados" al mismo tiempo un ocular y una cámara CCD (o cualquier otra cámara), derivando la luz a uno u otro mediante un espejo abatible. Después de preguntar por foros y tiendas, me decanté por la opción económica, el de la marca Vixen. A pesar de su precio (poco más de 60€), cumple perfectamente con su cometido. Su aspecto es, quizá, su punto débil: un tanto tosco y aparatoso pero tiene a su favor su poco peso (es de un material plástico que no sé identificar).



La primera prueba fue satisfactoria: localizo algo con el ocular, abato el espejo y tras disparar con la CCD allí está el objeto. Con la suerte añadida de que el enfoque es muy similar para el visual como para la CCD, así que he reducido en mucho el tiempo de búsqueda y enfoque del objeto a estudiar. Terminé encantado.

El reductor de focal es el de la marca Atik, que se ha popularizado mucho en los últimos años. Se enrosca directamente a la CCD y aumenta el campo al doble, con lo que localizar objetos con el diminuto chip de mi cámara es ahora cosa de niños. No he percibido una disminución de la calidad de los objetos fotografiados ni coma en los bordes del campo. Así que mi Celestron ha pasado de ser f/10 a f/5 por el módico precio de 30 €. Los "puristas" dirán que esos reductores de focal son "pan para hoy y hambre para mañana", pero para el cometido que quiero encomendarles me sobra, así que espero usarlo con frecuencia.

Una imagen de muestra: el campo de Eta Draconis, no se aprecian distorsiones en los bordes.

Astrometría de estrellas dobles

Como el tiempo atmosférico me impide observar, he pensado que sería bueno mantener algo más vivo el blog y dedicar alguna entrada a aspectos como mi equipo de observación y el principal trabajo astronómico que desarrollo (realmente debería decir, me gustaría desarrollar). Llevo una mala racha observacional que ya dura demasiado. Y precisamente ahora que me proponía observar por un tubo (el del telescopio, claro) la meteorología no acompaña: lluvia, inestabilidad, nubes altas que enmarañan mis cielos... En fin, vendrán días (noches) mejores.

Esta primera entrada técnica la dedicaré a la astrometría de estrellas dobles. En primer lugar debo decir que, al igual que Newton (y aunque suene pretencioso), yo también estoy "a hombros de gigantes". Todo lo que sé, que todavía no es mucho, se lo debo a otros, especialmente a Rafael Benavides, Florent Losse, Francisco M. Rica, etc. Gracias sobre todo al primero y a su paciencia he podido aprender algo sobre este apasionante tema.

La astrometría es, según la definición clásica, la parte de la astronomía que se encarga de medir y estudiar la posición, paralajes y el movimiento propio de los astros. Es una disciplina muy antigua, tanto como la astronomía. Es decir, se trata de una de las ocupaciones principales de la ciencia de los cielos. Los aficionados desarrollan una importante labor astrométrica que constituye, estoy seguro, una de nuestras principales aportaciones a la Ciencia.

Hay en España un nutrido grupo de astrometristas: para aquellos interesados por los cometas (puede verse su foro favorito, la lista de correo Cometas_obs), asteroides (hay un buen foro en el de la A.A. Hubble de Martos, Jaén), novas y supernovas... y también hay un reducido, pero activo, grupo disperso de astrometristas dedicados a las estrellas dobles (el ya referido Rafael Benavides, Tofol Tobal, etc.).

La astrometría de estrellas dobles se propone como fin principal medir la separación existente entre estrellas dobles, triples... (denimada "rho"). También se mide el ángulo de posición de una con respecto a otra (la secundaria con respecto a la principal, llamándose a esta medida "theta"). La estrella principal de un par doble se denomina A, la secundaria B, y así sucesivamente. La A suele ser la más brillante.


También existe un problema al que los astrometristas de estrellas dobles suelen dedicar su tiempo: buscar pares perdidos. ¿Perdidos? Sí, sí. Existen multitud de pares que se descubrieron hace decenas o cientos de años y cuyas coordenadas son muy imprecisas. No queda otra que ponerse a rastrear hasta encontrar un par que coincida con las características descritas en los catálogos.

Metodológicamente, existen varias alternativas a la hora de medir pares. Desde los más sencillos (un ocular reticulado micrométrico, por ejemplo) hasta aquellas más complejos que requieren del uso de cámaras CCD o similares (webcams).

Ambos métodos son eficaces en función del resultado que se quiera obtener. Evidentemente, el ocular micrométrico ofrece resultados válidos si no desea una precisión tal que pueda ser validada por los observatorios profesionales. El grupo de Estrellas Dobles de la agrupación SYRMA de Valladolid tiene algunos artículos de interés sobre este método.

Las webcams ofrecieron una primera solución para realizar astrometría. Aunque parezca increíble hay aficionados que han obtenido resultados de una gran precisión con este método. El método es, aparentemente, simple: realizar vídeos (que después se apilan) de estrellas dobles y después medirlas en función de un par que se toma como referencia y cuyos parámetros orbitales son bien conocidos como estables. Florent Losse, destacado astrónomo francés y doblista experto, desarrolló un software gratuito para realizar las mediciones de forma automática (el fabuloso Reduc).

Una típica imagen de estrella doble con webcam: Albireo

Sin embargo, el método webcam tiene sus limitaciones: la magnitud límite que se puede obtener con estas cámaras es reducido y el procesado algo tedioso. Quizá por ello la mayoría de los doblistas que quieren obtener medidas precisas utilizan CCD's. Una historia similar a la de tantos campos de investigación astronómica.

Aspecto de una doble brillante con CCD: HJ2003 (5 segundos, sin tratar).
Sus magnitudes rondan la 11 y su separación está en torno a 12".

La verdad es que para estudiar dobles no se requieren CCD's de miles de euros. Este trabajo es asequible casi para cualquier cámara: yo utilizo una CCD de las consideradas baratas (la Atik 16IC), pero otros hacen este trabajo con cámaras de video-vigilancia del tipo Mintron. Los resultados son sorprendentes. Sobra decir que para ello hay que utilizar el software adecuado (Astrometrica, sobre todo). Lo mejor de todo: se pueden hacer estudios muy serios desde polucionados cielos urbanos.

Otra doble: HJ1928AB (5 segundos, sin tratar).

Por supuesto, no se debe olvidar el placer de observar dobles por el mero hecho de observarlas. La belleza de un par destacado sobre el fondo negro, los matices cromáticos, el logro de separar visualmente un par difícil... son una experiencia que no se debe perder uno.

Un buen amigo en el LPOD


Mi buen amigo (virtual por el momento) Rafael Benavides ha tenido el honor de ver publicada una de sus fantásticas imágenes en la web de Lunar Photo of the Day, la página que mantiene el columnista de Sky&Telescope Chuk Wood. Desde este humilde blog, ¡felicidades Rafa!

Rafael es un activo observador que reside en Posadas (Córdoba, España) y con un equipo que no para de aumentar (ahora va por un C11) obtiene unos resultados sorprendentes. Sus trabajos se centran en estrellas dobles (del que es un auténtico experto, quizá uno de los mejores de Europa) y la fotografía lunar. No es extraño, pues, que desde hace años coordine la sección de Estrellas Dobles de la revista especializada española AstronomíA. Está haciendo sus pinitos en cometas.

Invito a visitar su fantástico blog: Cuaderno de Observación.

¡Qué bonitas son las vacaciones!

Llevaba semanas preparando cartas de dobles, equipos, haciendo planes... todo para disfrutar de la observación astronómica en estos días de vacaciones de Semana Santa. Iba a irme a mi pueblo, Valencia de Alcántara (Cáceres). Peeeeero... llegó la borrasca y se fastidió el invento.

Ni una sola noche despejada, lluvia, frío y mucho viento.

Esta es la única foto que he podido hacer.


¿Alguien decía algo de Murphy?

¿Os ha pasado lo mismo?

Mi hija me regala el Sistema Solar

Dada la enorme capa de nubes que cubre los cielos extremeños y, por tanto, la sequía de observaciones astronómicas que os pueda contar, la cosa va de off-topics. En esta ocasión quiero enseñaros algo que me llena de orgullo, como padre y como aficionado a la Astronomía.



Ayer por la tarde mi hija me obsequió este precioso dibujo del Sistema Solar. Están todos: Mercurio, Venus, La Tierra... hasta Plutón. A mi hija no le ha sentado nada bien la nueva clasificiación de la UAI sobre las categorías plantearias. El mejor: Júpiter y sus bandas nubosas.

Hay que decir que mi pequeña Lucía sólo tiene 3 años.

No obstante, hace ya un año y pico que me pregunta por la Astrnomía y los telescopios. Esta foto es de hace dos veranos. Ahora está muy cambiada. Y mucho más grande. Pero igual de morenita.



Ha muerto Arthur C. Clarke

Acabo de leer en la prensa digital que ha fallecido, a los 90 años, Arthur C. Clarke.



Nacido en Somerset (Reino Unido) en 1917, desde pequeño sintió fascinación por la Astronomía. Se dice que de pequeño realizó un completo dibujo de la Luna valiéndose para ello de un pequeño refractor. Además de servir con honores en la RAF durante la Segunda Guerra Mundial (como experto en radares), se licenció con honores en Matemáticas y Física en el King's College de Londres.

Desde 1956 vivió en Sri Lanka, antigua Ceilán, donde, al parecer, desarrolló una auténtica pasión por el submarinismo y la cultura hindú.

Es mundialmente conocido como autor de ciencia-ficción. Sus obras, que han tenido desigual acogida, han sido llevadas al cine en alguna ocasión, siendo la más célebre la apasionante "2001: una odisea del espacio", del gran Stanley Kubrick, uno de los pilares del género; algunas de sus secuencias las tenemos todos grabadas en nuestras retinas. Máxime si se piensa que fue rodada en 1968.

Otras obras destacadas de Clarke: "Fuentes del paraíso" (1979) o "Cánticos de la lejana Tierra" (1986) que, por cierto, mereció la atención de Mike Oldfield en una notable composición en su honor ("Songs of distant Earth").

En lo personal, además de por las novelas y la adaptación de "2001" tuve conocimiento de Clarke siendo pequeño por una serie de TV muy vieja en la que se encargaba de desmontar, mediante convincentes experimentos y pruebas científicas, toda la palabrería paranormal.

Descanse en paz.

¿La Décima Esfera?

Perdonad este off-topic, pero a la espera de que las deseadas vacaciones lleguen y, por tanto, tenga algo de tiempo para observar, permitidme avanzar algo que mencioné en mi anterior entrada.

¿Por qué “La Décima Esfera”? Podría dar razones astronómicas basadas en las viejas teorías de aquellos tiempos en que Astronomía y astrología se confundían, en las que se pensaba que el Universo estaba estructurado en torno a una serie de esferas con la Tierra en el centro. La primera esfera correspondía a la Luna, la segunda Mercurio...y así hasta la décima y última, que se denominaba "Primum Mobile" (según Aristóteles, "la causa del movimiento"); cuando ella giraba lo hacían a la vez las estrellas fijas y detrás de ella sólo se podía encontrar la maquinaría que movía al Cosmos. Muchos grabados antiguos muestran esa estructura "perfecta" de la maquinaria del Universo.

Podría dar esas razones...

Pero serían incompletas. La verdad es otra. Aunque mi elección se basa en que esa expresión tiene un claro trasfondo astronómico, hace unos años, cuando escuché una canción de Juan Perro (el alter ego musical del artista español Santiago Auserón) titulada “A la media Luna” (de su disco “La Huella Sonora”, 1997) se me ocurrió que alguna vez usaría ese estribillo en una página web, bitácora o similar.

Y aquí estoy.

Me encanta Juan Perro. Su lirismo, la riqueza de sus letras y composiciones, los buenos músicos de los que se acompaña, su voz... creo que es un compositor e intérprete genial. Tanto en su época de Radio Futura como en su prolífica etapa en solitario no ha dejado de experimentar, pero siempre siguiendo una línea innovadora a la vez que clásica con las raíces del pop-rock. Además, es un músico muy “astronómico”. Muchas de sus canciones tienen referencias (desconozco si se basan en algo más profundo que su mera mención) a los cielos, la Luna (sobre todo la Luna), las estrellas, el firmamento. Una de sus canciones más decididamente astronómicas es "El carro", de su disco "Mr. Hambre":

"Sobre el polvo estrellado / de los caminos / viene un carro de mulas / de andar cansino. / ¿Dónde vas con el carro / si ya está oscuro? / A buscar en la noche sitio seguro. / Una mula olfatea / ya su poblado, / la otra tira el hocico / del otro lado. / Tiene el carro dos ruedas / de la fortuna: / una rueda es el Sol / la otra la Luna. / Un camino de estrellas / hay en lo alto / y en el mío tinieblas / sin sobresalto. / Hay un carro en el cielo / pintado a mano, / los chavales quisieran / subir en vano. / Déjales tú las riendas / a los chavales, / que las mulas conocen / los arrabales. / Sobre el polvo estrellado / que cae del cielo, / iba un carro de mulas /rayando el suelo...".

Podría seguir mencionando más... Pero la que me inspiró el título de esta web es precisamente esa, “A la media Luna”, la preferida de mi mujer. Me vais a permitir que vuelva a transcribir parte de su letra . Si queréis disfrutar, sólo tenéis que comprar sus discos (o acceder al enlace anterior, allí podréis escuchar casi toda su discografía). Creo que os gustará.

"Alabados sean los pies del viajero,

la huella sonora que persigo yo,

que se asoma y vuelve,

en alas del viento

pájaro del ánima del pensador.

A la media Luna giró la fortuna,

a la noche entera, que el viento cambio,

ya asoma la luz por la décima esfera,

y besa la nube el rosal trepador (...)".